12 nov. 2010

Crónica concierto de Buika en el Walt Disney Hall center de Los Angeles, "Derroche de talento"


Sus voces embriagaron de emoción. De nostalgia. Hicieron de la noche un momento único y delicioso. Lila Downs y Concha Buika, cada una con estilos muy peculiares pero con un talento natural.

Había todo para gozar de su presentación: un recinto majestuoso como la sala de conciertos Walt Disney y una calidad acústica que dejó a la audiencia con ganas de saborear más. Dos horas resultaron insuficientes.

La mexicoamericana con raíces oaxaqueñas, Lila Downs, y la española con ancestros en Guinea Ecuatorial, Concha Buika, se presentaron el miércoles por la noche en un teatro sobresaliente no solo por su arquitectura sino por su calidad acústica. El evento fue parte de la serie de conciertos World Music que presenta el recinto.

Por primera vez Downs y Buika compartieron escenario, aunque no se dio la oportunidad de que lo hicieran juntas. Cada una derrochó su talento y demostró por qué tienen cautivada a una audiencia que las aplaude y las respeta.

Es una faena que no siempre se logra en este país, pero que no tiene importancia cuando el talento es rebasado por la barrera del idioma. Por eso la noche del miércoles el público lo conformaba el mosaico racial que identifica a una ciudad como Los Ángeles.

Aunque las dos cantautoras interpretaron la mayoría de sus temas en español, al referirse al público —que fueron pocas veces— lo hicieron en inglés.

La primera en arrancar esas emociones, que parecían irse deshojando poco a poco en las dos horas, fue Buika con el tema Oro santo.

Al escenario llegó alguien que parecía ser su acompañante musical, pero era más que eso. Se trataba del excelente guitarrista Javier Limón, reconocido productor y compositor de formación clásica pero enamorado del flamenco, quien está detrás de algunos de los discos de la española, como Mi niña Lola y Niña de fuego.

La timidez tanto de la artista como de la audiencia se sacudieron cuando Concha —como recalcó varias veces que era su nombre— entonó Volver, volver, que en su voz adquirió frescura y profundidad.

Buika hace una fusión musical de flamenco y jazz, y algunas de sus interpretaciones son coplas con las que logra darle ese toque mágico a las palabras de una composición.

Por eso Mamita /Se nos rompió el amor y otro clásico mexicano como Se me hizo fácil, no solo lograron ovaciones de la audiencia, sino ese grito de gozo y dolor que sale del corazón, especialmente de los mexicanos que saben muy bien en qué momento hacerlo explotar.

Luego la artista española se hizo acompañar de los tres excelentes músicos que conforman su banda para interpretar temas como Sombras, Luz de luna y Mentirosa.

Fuente: http://www.impre.com/laopinion

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