5 nov. 2010

Buika canta a México: "Inspirada por su estancia en Cuernavaca"

Cuando Buika llegó como turista hace cinco años al pueblo mexicano de Tepoztlán, en el estado de Cuernavaca, se enamoró del país y de su manera de cantarle al dolor del desamor en las canciones rancheras.

“Llegué a aquella tierra mágica, con el volcán (Tepozteco) tan imponente y escuché una ranchera... ahí me dije que tenía que cantarle a México”, recuerda la artista española emocionada mientras habla por teléfono desde Nueva York, donde empezó hace un mes su gira por Estados Unidos.

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El homenaje de Buika a México tiene como resultado el disco El último trago, en el que con los arreglos del pianista cubano Chucho Valdés interpreta clásicos rancheros de México como Las ciudades, Cruz de olvido, Luz de luna, Un mundo raro, Vámonos, El andariego y Se me hizo fácil, en clave de jazz, son, blues, flamenco y bolero.

Caminar amando

“Tepoztlán me dio algo que nunca antes había sentido en un lugar desconocido: la confianza y protección del entorno”, explica Buika, quien asegura que ese pueblo mexicano “es un lugar en el que te puedes abandonar y caminar seguro de alma, puedes caminar amando por la calle, y eso es maravilloso”.

Y en ese abandono por sus calles, dice Buika, descubrió a compositores mexicanos como José Alfredo Jiménez, Agustín Lara y Álvaro Carrillo, entre otros, que decidió incluir en su disco.

“La música mexicana lo que tiene, que a mí me ha gustado mucho explicarlo, es que solemniza los dolores. Los hace elegantes... hay llanto, pero es el llanto que se reconoce responsable de su dolor”, dice la cantante.

Concepción Concha Buika nació hace 37 años en Palma de Mallorca, España, de padres de Guinea Ecuatorial, que fue colonia española en África hasta bien entrado el siglo pasado.

Buika comenzó a cantar en la adolescencia, a veces sin paga, cuenta, con un estilo inclasificable en el que terminaron mezclándose técnicas de blues, copla española, bolero, jazz, son, flamenco y soul.

“Nací cantando... en mi familia todos cantamos”, cuenta sobre la pasión musical de su familia, de la cual la artista lleva tatuados los nombres en el brazo izquierdo.

Con ese estilo interpretativo, que ha sido su rúbrica, grabó los discos Buika (2005), Mestizüo (2006), Mi Niña Lola (2006) y Niña de Fuego (2008), todos bajo la producción del guitarrista de flamenco Javier Limón.

Para El último trago, Buika y Limón escogieron un repertorio de 12 canciones que forman un mosaico de lo más representativo de la música mexicana.

“Esas canciones son 12 puñales a las dos bocas, la del saber y la del sabor, y al corazón... son canciones que le hacen a uno palpitar por dentro”, cuenta Buika sobre el criterio que aplicaron para escoger el repertorio.

Elegidos los temas, ambos llamaron a Valdés, uno de los gigantes del latin-jazz, que hizo los arreglos de los temas y los reconvirtió frente a los originales.

El disco, además de un homenaje a México, también es un tributo de Buika para la cantante costarricense de ranchero Chavela Vargas, a quien reconoce como una de sus influencias.

Durante su carrera, Vargas también ha cantado el mismo repertorio y fue amiga y compañera de juerga de José Alfredo Jiménez, según ha contado ella misma en varias ocasiones.

Influencias de grandes

“Chavela es una mujer muy valiente cuando canta... defiende sus errores y sus aciertos con la misma fuerza y ésa es una lección que todos los cantantes deberíamos aprender”, dice Buika.

La selección de Valdés como pianista y arreglista, según explica Buika, se debió a que él era el único pianista que podía entender lo que ella y Limón buscaban.

“Entiendo que una persona que ha vivido las mismas épocas y batallas en los mismos lugares tiene mucha más capacidad para traducir la música de Chavela Vargas que a lo mejor un chaval joven que venga de otro sitio”, dice Buika.

Los elogios para Valdés no terminan ahí. La española dice que el pianista cubano tiene la capacidad, como arreglista, de releer el mensaje profundo de las canciones con arreglos sobrios y a la vez, dramáticos.

De todas las canciones de su nuevo disco la cantante confiesa que hay dos en particular que hacen llorar: “Las ciudades y El último trago (de José Alfredo Jiménez) tienen mucha tela... me encantan, me hacen vibrar, se me pone la piel de gallina de pensar que, en la despedida amorosa, le puedes cantar a alguien algo así”.

Buika presentará en Houston su nuevo disco el viernes 12 de noviembre, en el Wortham Theatre, donde también piensa hacer un repaso de sus cuatro discos anteriores.

david.dorantes@chron.com

QUÉ: Buika.

CUÁNDO: Viernes 12 de noviembre a las 8:00 p.m.

DÓNDE: Wortham Theater Center, 501 Texas Ave.

BOLETOS: De 24 a 49 dólares.

INFORMACIÓN: (713) 227-4772.

Fuente: http://www.chron.com


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