30 jul. 2010

Entrevista a Buika: «En Cádiz se respira un aire relajante, es extraño, mágico y fantástico»

Si combinamos una voz resquebrajada y pasional con una fusión de jazz, soul y flamenco, da como resultado algo muy parecido a la voz de la cantante Concha Buika. Nacida en Palma de Mallorca en 1972, esta artista de raíces guineanas llega a Cádiz con su cuarto y último trabajo 'El último trago', un disco homenaje a Chavela Vargas y a Bebo Valdés que fue grabado en directo en Cuba con el hijo de este último. Viene de presentación y de inauguración. La cantante del 'Mi niña Lola' abre esta noche el ciclo de Conciertos para la Libertad, que desde hoy y hasta el domingo inundarán la plaza del Falla. Buika precede a la cantante israelí Noa, que será la gran protagonista de la velada del sábado, y a su gran amigo Miguel Poveda, el flamenco que traerá el domingo sus 'Coplas del querer'.

-Si le pregunto por el flamenco...
-Yo no soy flamenca, ni tengo raíces flamencas, ni canto flamenco. El flamenco va más con la persona que con lo que se está tocando. Yo empecé a escuchar flamenco y he crecido entre sus sonidos y me encanta mecerme en él, pero no soy flamenca.

-Pero, a lo largo de su carrera se ha notado esa influencia...
-Sí, claro, yo he grabado con artistas del más puro flamenco, como Ramón Porrina, niño Josele, pero no soy flamenca, mi música tiene cierta fusión con el flamenco. Siempre me ha gustado tenerle cerca porque es una gran fuente de inspiración.

-El último disco lo ha grabado con la colaboración de Chucho Valdés, ¿cómo ha ido la grabación?
-La grabación fue maravillosa, una experiencia increíble. Lo hicimos en dos tardes y nos sentíamos como si hubiera público, como si estuviésemos tocando para alguien, porque en realidad para mí siempre hay público, el técnico es público, yo misma soy mi público, Chucho Valdés es público, siempre hay público.

-El disco es un homenaje al padre de Chucho Valdés, Bebo Valdés, y a Chavela Vargas, ¿qué significan ellos para Concha Buika?
-Para mí estos artistas son de continuidad. Ellos consiguen dejar a los demás el listón alto para que después nosotros podamos continuar. Son personas que han venido para quedarse, dejan su música, una música inmortal. Chavela Vargas y Bebo Valdés cantaban y contaban sus experiencias y todos aprendemos de su maestría.

-¿Qué supone volver a Cádiz?
-Cádiz tiene un aire especial. Aquí tienen una forma de vivir muy particular, es tierra de mucha energía, esa tierra tiene cosa rara, fantástica, mágica. La primera vez que estuve sentí una sensación de negación, por ese ambiente, por ese aire raro que respiraba, pero no en sentido negativo. Lo cierto es que es un ambiente que relaja. Cádiz es muy extraña, de mucha raíz, Andalucía entera tiene mucha raíz, y cuanto más cerca del sur estás, más lo notas, cuanto más alejados de edificios estás, más se palpa.

-Cuando está en Cádiz, ¿nota que los espectáculos son para su gente?
-¡Qué bonito es eso! Es cierto, cuando estás en Cádiz notas que lo que hacen son para ellos, no es que sea muy distinto a otros lugares, pero sí que en otras ciudades se apartan más de su realidad, pero aquí notas que además de mostrate el mejor flamenco que se puede tener, lo hacen para los de aquí.

-Hay flamencos que reivindican mayor presencia en sus localidades de origen para no tener que emigrar...
-Es verdad, son muy buenos los de aquí, pero Dios bendiga a los cantaores, bailaoras, guitarristas que atraviesan las fronteras porque el flamenco es muy grande para quedarse en un huequecito tan pequeño. Yo fui a Tokio a dar un concierto y es muy emocionante ver cómo la gente cantaba la canción de 'Mi niña Lola'.

-Con todo, ¿qué es lo que más aprecia del flamenco?
-Algo que me gusta y que admiro del flamenco es que no le tiene miedo a cruzar fronteras, yo desde aquí animo a todos los cantaores, bueno a todos lo que se dedican a esto, a que crucen el charco y que muestren este arte porque se lo merece el flamenco en sí y se lo merecen ellos. Es un mundo muy grande para quedarse aquí.

-Comparte cartel con Miguel Poveda y Noa...
-Sí, sí. Para mí Miguel Poveda es brutal, es lindísimo, su voz tiene rincones tan familiares para todos que encontramos en él el espíritu que tenían los cantaores de antaño, la cosa que tenían los flamencos más antiguos. Me encanta, si es buen cantaor y buen artista, es mejor persona. Nos hemos encontrado muchas veces a lo largo de nuestra vida.

Fuente: http://www.lavozdigital.es

No hay comentarios: