30 may. 2010

"La música es un espejo que escuchas lleno de secretos"

El jazz, el flamenco y el soul se reinventan en la voz de Buika y su nuevo disco, 'El último trago'. "Mi música no industrializa un sentir para tener más posibilidades d ganar un Grammy", afirma la artista.


gentedigital.es/Eva Brunner 29/5/2010 - 02:51

Tres, dos, uno... "pá alante". No hizo falta nada más. En cuanto Concha Buika y Chucho Valdés escucharon la "disparatada" idea del compositor Javier Limón, Pedro Almodóvar y Bebo Valdés, se pusieron manos a la obra. Y "con pasión y mucho sentimiento" gestaron un sentido homenaje musical a Chavela Vargas. Fruto de un "non-stop de 11 horas en la Habana mano a mano con Chucho" surge el nuevo disco de Concha Buika, surge 'El último trago'.

La cantante mallorquina reinventa los himnos de Chavela Vargas. No cae en burdas versiones porque canta desde sus "propios recuerdos" sin olvidar la lección magistral que la artista mexicana le ha enseñado: "convertir el dolor en algo bonito". Buika canta en su último trabajo a la soledad, al amor y al desamor. Pero no "industrializando un sentir para tener más posibilidades de ganar un Grammy", si no desde "el mundo que tiene detrás de los párpados" donde, según explica a GENTE, residen los secretos y la esencia del ser humano.

Dicen los críticos que Buika canta coplas con estilo flamenco, algo que ella no niega aunque asegura que más que darles voz, son parte de ella misma, de su biografía. Esta artista recuerda cómo confluyeron los estilos más dispares en su vida. "Desde pequeña mi madre me enseñó a escuchar las grandes voces del jazz que se fusionaban con la copla que ponía la banda sonora a las calles del barrio donde creció". Y el resto de ritmos, como el flamenco o el son afrocubano, los fue absorbiendo, "convirtiéndolos en su único equipaje". Buika recuerda como todas las tardes se escapaba al barrio gitano donde hizo sus "primeros pinitos" para dar un salto "extraño" a los escenarios, afirma entre risas. "Me pasé un año entero cantando sin cobrar y trabajando para cantar... y estaba agradecida", ironiza la cantante. "Y así seguí hasta que abrí los ojos y las lentejas dejaron de estar tan ricas como antes", revela a GENTE mientras rememora con humor su "primer timo en los escenarios".

Ahora la situación es distinta. La voz rota e indiscutible de Buika envuelve los escenarios de medio mundo. El 30 de mayo emprende la fase final de su gira por España en el Jovellanos de Gijón. Después emprenderá su expedición musical por el America y Europa.

LA SOLEMNIDAD DEL DOLOR
Buika no se imagina ni a ella ni a la vida sin música. Es la forma de expresión más libre "porque en el arte no hay miedo", subraya. La cantante mallorquina define la música como "un espejo que escuchas llenos de secretos, a través del que oyes lo que quieres y lo que te dicta el deseo". Y en su espejo, la soledad, el amor y el desamor se reflectan de manera universal siempre lejos de cánones preestablecidos o de estereotipos sociales. Buika canta "al dolor desde la solemnidad". Canta para "exorcizar la tristeza" y "vence el miedo a la soledad". Estados anímicos que están demonizados como consecuencia de una mala educación social. Buika "los trata con ternura, los mima". El desamor para la cantante mallorquina es "el primer paso al amor a uno mismo". Aprendizaje que se entrelaza con el amor, formando un binomio indisoluble. Ahora Concha Buika disfruta 'el último trago' aunque no descarta levantar la mano y lanzarse con el siguiente... ¿disco?.

Fuente: http://www.gentedigital.es

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