21 mar. 2010

Entrevista: Concha Buika "Ser tú mismo es el secreto para conseguir las cosas”


Irene Traube G. itraube@nacion.com 06:48 p.m. 20/03/2010

Enérgica, de espíritu libre e ideas profundas y quizá hasta un poco irreverente, así se proyecta Concha Buika, española de origen guineano que ha logrado consolidarse rápidamente en el mundo de la música y que está en Costa Rica para aportar su talento al Festival Internacional de las Artes 2010.

Buika lleva la música por las venas. Es compositora y arreglista e interpreta tanto jazz como flamenco, bolero, hip hop, funk, soul y la copla.

Es la primera vez que esta mujer de voz potente e interpretaciones llenas de fuerza y sentimiento se presentará en el país . Sin embargo, ella ya ha recorrido un largo camino: desde cantar en bares y clubes en Mallorca, su tierra natal, hasta trabajar en un disco al lado del pianista y arreglista Chucho Valdés, figura del jazz afrocubano.

Eso sin dejar de lado sus conciertos en Madrid, donde se pasó a vivir, y colaboró con diversas producciones de artistas como José Luis Perales; su paso como cantante en casinos de Las Vegas; y cuatro producciones de estudio a cuestas: Buika (2005), Mi niña Lola (2006), Niña de fuego (2008) y El último trago (2009), en el que cuenta con la colaboración de Valdés.

Precisamente, este último disco es un homenaje a Chavela Vargas, cantante costarricense nacionalizada mexicana, quien ha dicho que a Buika “creo que la tuve en una noche de borrachera cuando andaba de farra con José Alfredo Jiménez” y de quien se ha dicho que es su sucesora en la música.

Para hablar un poquito de Buika y su trabajo, esta mujer que vive el presente y ama lo que hace conversó ayer en la tarde con Viva, en el Hotel San José Palacio. Qué significa para usted cantar en Costa Rica, la misma tierra que vio nacer a Chavela Vargas? ¿Algún significado especial?

Para mí todo lo que hago significa mucho y todos los lugares a los que voy significan mucho y todas las cosas que son tangibles y reales significan mucho. Significa muchísimo, por supuesto. Se ha dicho que usted podría ser la sucesora de Chavela Vargas. Representa para usted esto alguna presión?

No lo sé, es extraño, es lindo. Todo ese tipo de cosas son bien lindas y hacen que uno se sienta genial. Cómo surge esa empatía con Chavela Vargas, tanto a nivel personal como musical?

Porque la conocí. Creo que cualquier persona que conoce a Chavela de repente experimenta eso: una especie de amor enorme, incondicional, una simpatía tremenda porque Chavela es lo que da. En un tiempo relativamente corto, usted ha logrado contar con la participación de músicos de la talla de Chucho Valdés y Javier Limón, entre otros artistas, ¿qué representa esto para usted, qué ha aprendido de ellos?

Cada vez que estoy delante de una persona de la que puedo aprender algo curiosamente me lo agradezco a mí porque encuentro que me debo dar las gracias por haber querido tener fe en lo que estas personas me estaban contando, así que determinamos que los maestros siempre somos nosotros. A estas personas les agradezco que me hayan dejado seguir siendo maestra.. bueno, más que dejarme, me han reconocido como tal, abriendo su sabiduría ante mis ojos. Eso es un acto de generosidad, de amor y de fe; de eso siempre se aprende. Usted ha dicho que “artista no es el que canta o pinta, sino el que hace de su vida un arte” ¿Cómo ha logrado, específicamente, hacer de su vida un arte?

Pues reconociendo mis errores también como tremendos maestron. Creo que me he forjado más detrás de los errores que he cometido que de los aciertos. Un acierto puede ser casual, pero el error siempre es una galleta en la nuca; de eso siempre se aprende, entonces, pues no lo sé, creo que sin tener miedo, creo que no hay que tener miedo, nunca he tenido miedo. Creo que cantar bonito es no temerse, escribir bonito es no temerse, hacer el pan bonito es no temerse. Creo que ejercer el libre derecho de ser tú mismo es el mayor secreto para conseguir las cosas. Tomando eso como base, cómo se define?

No sé (y ríe). Y esa energía que usted proyecta, esa fuerza de dónde viene, qué la inspira?

Esa fuerza viene primero de que soy una mujer, segundo, de que reconozco la hermandad de todas las mujeres del planeta y eso anima y ayuda, es como ese caminar que aleja la ansiedad, hablar con una hermana o con una compañera, es estar hablando contigo, por ejemplo. Eso es lo que a mí me inspira. Qué puede esperar el público de esta primera presentación suya en Costa Rica?

Nada. Nunca hay que esperar nada de nadie, me parece aburridísimo esperar. Esperar es para lo que creen en la esperanza y yo no creo en la esperanza, creo en la acción. Esperar no, vamos a tocar. Entonces, qué va a tocar, qué le ofrecerá usted al público en esta presentación?

‘¿Te parece poco?’ dice mientras se señala y sonríe. Y qué repertorio ofrecerá?

El repertorio es una excusa para juntarnos los locos a los que nos gusta reunirnos para hacer estas gamberradas (actos de libertinaje o incivilidad) de amor. El repertorio pues no sé... las canciones que ya Chavela (Vargas) nos dejó, que nos dejaron José Alfredo y todos esos grandes compositores, un par de cosas que se nos vayan a ocurriendo por el camino, canciones de otros discos, bueno, ya sabes, al final cuando estás en ese limbo estás oyendo todas las canciones del mundo, estás oyendo las siete notas musicales, sostenidos, bemoles y cincuenta mil años de misterio y de reconocimiento de que somos incorregibles.

Fuente: http://www.nacion.com

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