31 dic. 2009



Feliz año nuevo a tod@sssssssssssssssssssssss que lo paseis muy biennnn, y preparados para el resacón... jajaja. Os dejo una actuación de Buika en Campenche interpretando SE ME HIZO FACIL


Todo sobre Concha Buika:
http://www.buikafans.net

Coldplay, Metallica, Ojos de Brujo y Buika son algunos de los artistas que han confirmado sus presentaciones.

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A estas dos multitudinarias presentaciones se les suman otras grandes eventos como el Festival Internacional de Música de Cartagena (enero 9 al 16), el Hay Festival (enero 28 al 31, con la intervención del saxofonista camerunés Manu Dibango) y el Festival Iberoamericano de Teatro (marzo 19 al 4 de abril, que incluye el concierto de la cantante española Buika).

Fuente: http://www.elespectador.com

• 23 Mar 2010

Plaza de Toros de Bogotá

Festival Internacional de Teatro de Bogotá

Colombia


Sabado 2 del 2010 TVE incluirá una entrevista de David Cantero y la participación de la cantante Concha Buika.

El próximo sábado, dos de enero, TVE ofrecerá una doble programación musical con un especial dedicado a Paul Mccartney que emitirá el espacio "No dispares en concierto" a las 21.20 horas en La 2, y el concierto de Luz Casal, en La 1, a las 00.30 horas.

En el próximo programa de "No disparen en concierto", Paul McCartney rescata el espíritu de los Beatles en tres conciertos memorables con los que inauguró el nuevo estadio de los Mets el pasado mes de julio.

La experiencia ha sido capturada en "Good evening New York City". Ese es el nombre del programa especial que ofrece este sábado La 2 a partir de las 21.20 horas.

El escenario de las actuaciones era el propicio para invocar la magia de los "Fab Four", ya que el nuevo estadio sustituye al antiguo recinto del equipo neoyorquino de béisbol, el Shea Stadium, que los Beatles inauguraron el 15 de agosto de 1965, ante 55.000 espectadores.

Por otra parte, Luz Casal realiza un tributo al género del bolero en su último disco, "La pasión". Un homenaje que se trasladará a la pequeña pantalla en un concierto especial que la cantante gallega ha grabado en los estudios de Sant Cugat de Televisión Española.

En esta actuación, Luz Casal presentará ocho temas de su último disco, en el que reinterpreta éxitos de Carlos Brito, Bola de Nieve, Francisco Flores, Julio Rodríguez (de Los Panchos) o María Elena Walsh; y repasa también grandes clásicos de su trayectoria como "Loca", "Un nuevo día brillará", "No me importa nada" o "Piensa en mí".

Este programa especial, que se emite en La 1 a las 00:30, incluye una entrevista de David Cantero y la participación de la cantante Concha Buika.

Fuente: http://www.adn.es

29 dic. 2009

Buika finaliza el 2009 con un espectacular concierto en Argentina

Buika

Ciudad de México (México) Después de su arrolladora visita a México y Chile, Buika culmina su gira en el mítico teatro Gran Rex de la ciudad de Buenos Aires, ante más de 3 mil personas.


El concierto en el Teatro Gran Rex ha sido uno de los hitos de la carrera artística de Buika. Las más de 3 mil personas que abarrotaban la sala, la recibieron en pie, aplaudiendo y ovacionándola antes de comenzar el concierto, durante más de 5 minutos.

El repertorio que interpretó es el que ha llevado por los diferentes países que ha visitado, presentando su nuevo disco "El Último Trago", un homenaje a Chavela Vargas.

Durante esta gira contó con la magnífica colaboración de grandes músicos como el virtuosísimo piano de Iván "Melón" Lewis, el contrabajo de Dany Noe y las percusiones de Fernando Favier.

La comunicación con el público en toda la gira ha sido impresionante, cabe destacar, la noche del Gran Rex y la felicidad que la embargaba al poder actuar en Buenos Aires, ciudad que ha adoptado como propia, a partir de este viaje.

En esa misma noche y como venía siendo habitual, al interpretar "Y Volverás" el público entero se puso en pie y la ovacionó durante más de 7 minutos, haciendo que Buika terminara cantando envuelta en lágrimas dada la emoción que la embargaba.

Buika retomará la presentación de su último disco "El Último Trago" en el 2010, que comenzará Francia en el mes de enero y finalizará en la ciudad de Miami en noviembre

Fuente: http://www.terra.com.mx



Video de Concha Buika interpretando "Volveras" en el teatro Gran Rex de Argetina donde se peude apreciar que lo que dice la crónica es totalmente cierto.

27 dic. 2009

YA ESTÁ OPERATIVO EL NUEVO FORO DE LA WEB


Entra y registrate en el nuevo foro: http://buikafans.superforo.net

'El último trago' de Concha Buika es un homenaje a los temas que inmortalizó Chavela Vargas. La acompaña al piano Chucho Valdés

Han pasado casi cuatro años desde que Concha Buika irrumpió cantando sobre las bondades de estar "jodida pero contenta". Lo que entonces parecía ser un estribillo pegajoso pero efímero terminó revelándonos a una intérprete de carácter, recia y altiva cuando así lo exigen los tiempos… y las canciones.


El experimento más reciente de esta cantante, que es española de nacimiento pero africana de sangre, ha sido rendirle tributo a la legendaria Chavela Vargas. Por la voz de Buika pasan ahora una docena de temas que se hicieron inmortales en la garganta de la mexicana, y se diría que hubo incluso gran cuidado a la hora de elegir las proporciones en lo que respecta a autores: al igual que en el repertorio de Chavela, una tercera parte de este disco son composiciones de José Alfredo Jiménez.

Los intentos de intérpretes españoles por apropiarse (en el buen sentido) del cancionero latinoamericano ya habían dado otros frutos igualmente airosos. El caso de Martirio con su disco Flor de piel y, más cercano aun, el de Diego El Cigala con Lágrimas negras, son antecedentes ilustres a los que ahora se suma Buika anunciando que éste es El último trago. Y si bien a estas canciones les suena rara esa 'zeta' tan marcada que tienen los españoles, más allá de ese detalle ha logrado una compenetración nueva y a plenitud.

Pero atención: no todo es tan innovador como parece, y aquí llegamos a un punto en que agradecemos también las ondas de familiaridad. Cierto quebranto en la voz propio del flamenco (aunque el productor Javier Limón insista en llamar a este estilo "jazz afro-flamenco") es, de algún modo, el mismo que le hemos oído a Chavela. Estas son canciones de juma y desamor, y así tienen que interpretarse sin importar el género que se escoja. Por eso acertó Buika cuando dijo, en una reciente rueda de prensa, que a Chavela le aprendió "su manera de cantar y de llorar hacia dentro".

Fuente: http://www.semana.com

* Puedes escuchar casi todo este disco en el reproductor de música de este blog

22 dic. 2009

NUEVAS FECHAS DE LA GIRA 2010 POR TODO EL MUNDO

Click en la fotos para ver los conciertos en grande:





17 dic. 2009

"EL ULTIMO TRAGO" DE CONCHA BUIKA EN LO MEJOR DEL 2009 EN ITUNES ESPAÑA

El nuevo disco de Concha Buika que salió a la venta el pasado 20 de Octubre de 2009 titulado "El último trago" con la colaboración de Chucho Valdes ha sido elegido como mejor disco de colaboración por ITUNES ESPAÑA (Disco que recomendamos desde buikafans.net)



Link directo: Itunes

La edición especial de NIÑA DE FUEGO 2cd+poemario escrito por Buika por solo 9,95€



Es una promoción temporal, pero actualmente solo en el FNAC podemos pedir el disco Niña de fuego edición limitada por solo 9.95 € para mas in formación click: AQUÍ

Fuente: fnac.es

12 dic. 2009

Crónica del concierto: EMOTIVO LA CANTANTE PRESENTÓ SU DISCO HOMENAJE A CHAVELA VARGAS.


8-RECITAL DE CONCHA BUIKA

Músicos: Iván “Melón” Lewis (piano), Danny Noel (contrabajo), Fernando Favier (percusión).

Lugar: Teatro Gran Rex.

Fecha: jueves 10 de diciembre.

Duración: 1 hora 40 minutos.

Público: 3200 personas.



Un año después de su presentación en el N/D Ateneo, la mallorquí Concha Buika embrujó al público del Gran Rex con El último trago, su disco homenaje a Chavela Vargas.

El disco, que incluye clásicos como Sombras, Luz de luna, Las ciudades y Canción de las simples cosas, fue grabado por un grupo liderado por el pianista cubano Chucho Valdés. Para esta presentación, Buika volvió a la compañía de su pianista Iván "Melón" Lewis, líder de un muy bien equilibrado trío que completaron el contrabajista Danny Noel y el percusionista Fernando Favier.

El jazz estuvo siempre presente en la vida de Buika, en la voz de su madre y en la buena elección de los discos que ella escuchaba. Las coplas y el cante se colaban desde la calle por la ventana. La vena flamenca y la amplitud rítmica del África son una herencia que Buika no niega pero a la que no se aferra en actitud guardiana. Desde su linaje ecléctico devora el mundo, arrasa toda frontera con envidiable fogosidad y desprejuicio.

Esa fogosidad tiene una hermosa representación en el exquisito y tan espontáneo como impredecible movimiento de su cuerpo, y en su voz melismática que entre crepitares y crujidos resuelve la tensión de una frase y termina por tragarse hasta la pena.

Buika canta a Chavela pero sin impostar un tono, sin perder su habitual chispa. Hay algo infantil en su espontaneidad, en la forma en que reconoce no haberle puesto nombre a un tema "total para qué si ya todos sabemos de qué habla", en la manera en que se ríe cuando termina de soltar una de sus tantas inquietantes ideas sobre el machismo, sobre ese absurdo que es para ella el amor monógamo o sobre la tonta idea de que una mujer se completa sólo al lado de un hombre.

Aunque es dueña de una locuacidad admirable, las frases de Buika, como las de los niños, tienen algo de simple juego de la imaginación, comienzan por no tener sentido y terminan por desnudar verdades. La extraña mezcla de candidez infantil y observación crítica se enlazan también en su canto junto con la furia del flamenco. Una mezcla que consigue extraer frescura del -y ya extenuado para la platea porteña-Volver.

Con la candidez y devoción de una novata en su primer recital, toma una cámara de fotos que la espera junto a la infaltable botella de agua y se esmera en encontrar el mejor encuadre para cada uno de las pequeñas coreografías que realizan las manos de sus músicos sobre cada instrumento.

Con aspecto de diva y alma de niña, Buika no oculta la sorpresa que le da el Gran Rex repleto y una platea ovacionándola de pie. Lagrimea y desaparece dentro del abrazo protector de Lewis antes de entregar un último y desgarrador Nostalgias.«

Concha Buika

El último trago

Lugar: Teatro Gran Rex, jueves 10.

Muy bueno

Buika en el gran Rex de Argentina ante 3.200 Argentinos:


Varios


Las simples cosas


Somos


En el ultimo trago


Las ciudades

Fuente: http://www.youtube.com

11 dic. 2009

'El Cigala', Buika y Miguel Poveda pondrán el ritmo al Festival de Flamenco de Valencia

Enero y febrero, meses del pellizco flamenco en el Palau de la Música de Valencia, porque será allí, los días 30 y 31 de enero, y el 14 y 19 de febrero, cuando se celebre el XIV Festival de Flamenco.

Por orden cronológico, tomarán las tablas de la sala Iturbi Diego 'El Cigala', Esther Garcés e Israel Amador, Buika y Miguel Poveda, un cartel que este año es muy racial, pero al igual que se apoya en la esencia flamenca, también apuesta por la fusión, una manera de acercarse más fácilmente al aficionado menos acostumbrado al puro flamenco.
Y es que los nuevos flamencos han sabido ser flexibles y tocar, de verdad, todos los palos, incluidos aquellos menor ortodoxos para el cante y el baile más purista. Por eso El Cigala ha traspasado fronteras y es conocido en todo el mundo, tradias a su dúo con Bebo Valdés y sus 'Lagrimas negras'; por eso Buika, de raíces guineanas pero nacida en Mallorca, investiga el sonido latinoamericano y en su último disco homenajea a Chavela Vargas.

El Cigala aseguró ayer que su concierto en Valencia tendrá flamenco, tendrá un recuerdo de sus últimos discos "sin olvidar 'Lágrimas negras, por supuesto", pero también tendrá sorpresas. El señalado como sucesor de El Camarón probará en la Sala Iturbi cómo responde el público valenciano ante nuevos temas que pretende grabar dentro de tres o cuatro meses en su nuevo disco de tangos.

El Cigala no quiso adelantar nada de lo que sonará en el Palau, aunque reconoció que el público valenciano "tiene buena energía, es un tipo de aficionado muy conocedor de la música que, además, da margen a la improvisación. A mí, Valencia siempre me ha tratado con respeto y cariño". Diego 'El Cigala' no dejó pasar la ocasión para lamentar que en Valencia sólo haya ocasión de escuchar flamenco de entidad en el Palau de la Música. "Han desaparecido salas como Loco Mateo, que era un sitio con mucha magia.
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14 de febrero, domingo, 21 horas. Buika (30/23 euros)


10 dic. 2009

La gira "El último trago" de Buika comienza el año en Francia

Noticia: La gira "El último trago" de Buika comienza el año en Francia

Buika sigue derrochando talento por todo el mundo con su gira "El último trago", el disco homenaje a Chavela Vargas en compañía de Chucho Valdés. Después de la calurosa acogida que la mallorquina ha recibido en México y Chile, despide el año con un concierto en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires. La gira continúa en 2010 con actuaciones confirmadas en Francia, España, Costa Rica y Colombia.

Buika cierra en Buenos Aires uno de los años más dulces de su carrera, su último trabajo "El último trago" le ha permitido superar con nota el reto de interpretar las canciones de Chavela Vargas, acompañada al piano por el recientemente ganador de un Grammy Chucho Valdés.

Disco especialmente emotivo para la artista, ha cosechado un gran éxito de público en todos sus directos y ha contado con el beneplácito de la crítica. El New York Times llega a comparar la voz de la mallorquina con Nina Simone y ha asegurado que "el canto de Buika puede resultar tan inflamado que, a veces puedes estar tentado a detener el disco y tomar un respiro".

Buika despide por este año la gira "El último trago" en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires el 10 de diciembre, pero regresa con su exitoso trabajo en 2010, con una primera cita en Francia. Tras su paso por el país vecino, la cantante llevará su música por Guimaraes (Portugal), Logroño, Valencia o Segovia, para embarcarse a partir de marzo en una incursión por tierras sudamericanas. Buika actuará en Costa Rica y Colombia, tras haber visitado este año México y Chile.

No pierdas de vistas los próximos conciertos:

- 10 de diciembre 2009: Teatro Gran Rex, Buenos Aires (Argentina)

- 9 de enero 2010: Colomiers (Francia)

- 16 de enero 2010: Guimaraes (Portugal)

- 22 de enero 2010: Teatro Bretón, Logroño

- 14 de febrero 2010: Palau de la Música, Valencia

- 20 de febrero 2010: Teatro Juan Bravo, Segovia

- 21 de marzo 2010: Festival de Costa Rica, Costa Rica

- 23 de marzo 2010: Plaza de Toros de Bogotá (Colombi), Festival Internacional de Teatro de Bogotá


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Concha Buika: ‘I sing to avoid going crazy’

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By Mariana Marcaletti
Herald staff


Just arrived from Chile, Concha Buika is sleepless but she stills looks happy. Talkative, funny and outgoing, she speaks her mind on almost everything. Forgetful, she doesn’t remember coming to Argentina before although she has been here twice, offering shows in La Trastienda and ND/Ateneo. Maybe travelling makes her feel dizzy, and she has been currently touring across the globe.
“The world is full of fantastic places,” she says. “As there are awesome spots, I would like to get to know them better – that’s why I wouldn’t come back to Palma de Mallorca. My life over there was nice, brilliant, quiet. To me, it was strange because we were the only family of Africans living on the island at that time”.

Before she was born (in 1972), her parents, who were from Guinea, moved to Spain due to political reasons. Her mother was a big fan of religion, and her father, a man hooked on politics. Both passions made her rebel against all the established truths. In her view, nothing lasts forever, not even our own opinions. When she was 9, her father dumped her mother and left the family. For her, it was a relief because her father would beat her and used to be rude. Brought up by a single mom, Buika hanged out with her gypsy friends at the Chinese neighbourhood she lived in and she started loving music.

‘Art is the only true religion.’ Out of an impulse, she took off to the US and moved to Las Vegas to become a singer. “The experience was hard because I felt like a fish out of water. There were many shows, but not much music out there: a lot of casinos, but no live concerts. But it was good, all in all. I went there searching for a job. I believe there aren’t many limits to work, as most people believe. I just decided to get there and did it”.

Her determination to sing wasn’t just for the sake of it, but because it came in handy. “I sing to avoid going crazy. I write songs in order not to forget anybody. And also to understand that some episodes in life are not exactly the way I want them to be. They are just the way they are, actual facts, not disguised by the way I look at them. Music helps me come to grips with the fact that reality is just as it is. And singing helps me remain healthy, to be in peace with myself. Singing is relieving my emotions. Music belongs to the world of arts and arts represent the only true religion: human beings resort to music to redeem themselves, to communicate with the past, with the future. Composing is also connected with this. I believe that if you keep your miseries inside of you, they get worse. What’s interesting about a wound is that it stops bleeding, not that it heals. If all wounds heal, then you forget about them and they might come back. I mean, the bad experiences you suffered in the past can be repeated. So, it’s important to remember the sad moments we went through: they make us stronger”.

When talking about her music, Buika cannot help giving examples of her personal life. In her songs, she resorts to her experience to find the raw material to work with.

“I sing from my own life. I don’t need to contemplate somebody else’s misfortunes. I have my own, and I can sing based on them. My wounds were caused by some mistakes in my education: I haven’t been taught properly how to love, how to cope with loneliness, how to stand being dumped, all this hurts you. We shouldn’t point out a person and make them responsible for our happiness. I am not frightened of pain, but I fear ending up hurt. Love is an incredible wound. You cannot get angry at a snake because it has bitten you, even if it murders you. Loving is an animal feeling. It can hurt you, but it cannot offend you. I think that most people are wrong when they are annoyed with somebody they love. Because loving somebody else is the first step to loving oneself. It’s marvelous. And loneliness, at least for us, women, is fantastic because it’s the place from which we can build ourselves. Getting rid of others, without having to tolerate people, we can be just perfect. We cannot blame others for our own sadness. If I am not happy, I’ve only got myself to blame. It’s up to me. And if somebody chooses to leave you, there isn’t some secret evilness underneath their intention”.

‘I am always in love.’ When asked about the wounds she mentions, Buika describes them: “they are surely the same that you have. I write and I sing from my feelings, which means different emotions. Falling in and out of love is one of the main topics, although they are out there in every single record that is released all over the world. It’s not that I stand up for a different concept of love, I just let myself go. I cannot take a stance about anything because what would happen if I changed my mind? It would drive me nuts. I felt free enough to let myself go in the direction that the songs were asking me to at the very moment I was performing them. Songs were demanding certain feelings from my heart, and I complied to that request”.

Love can mean different things, and Buika’s idea of love is all about freedom. Some years ago she got married, got pregnant, had a child. Then, she crossed paths with Africa and had a crush on her. She introduced Africa to her former husband, who liked her as well, and they formed a love triangle. But triangles aren’t always as complicated as in the movies, and they were all cool with it. “I am in love. I am always in love, with different people. My relationship with my girlfriend is wonderful, because we are two women who just let it be. I broke up with my husband some time ago, I gave up on him because he was really such a pain in the neck! (she laughs out loud). You know, I simply like men too much. That’s why I try not to start a family with a man. I choose men for love, for sex, for friendship but not for commitment. I would marry again, though. Because I am not afraid of repeating the same mistake over and over again. I like screwing things up, I am human, I enjoy being the way I am. I am not frightened of myself because, some time ago, I found out that my heart was clean and pure. So, I am free to sin, because due to my sin there aren’t children suffering, or people dying, robbed, blackmailed or physically or emotionally mutilated”.

The last drink. In her new album, El último trago, she expresses those emotions: she can be torn, desperate or happy, feel miserable or head over heels – it doesn’t really matter because she can communicate her deep feelings with a simple, direct, tone of voice. Produced by Javier Limón in Cuba, with pianist Chucho Valdés, the material was ready in eleven hours. For Buika, the album is already over and done with and there’s no need to explain it too much. “This album means many things for me. It is a tribute to (Costa Rica-born world-renowned singer) Chavela Vargas and to all our lands. CDs are beautiful deaths. And death, when it’s not tragic, is always pretty. There are wonderful deaths and when things die, they remain forever. An album is a lie, because there are people who are no longer alive, but I can listen to them despite their death. For instance, I can hear Lucho Gatica, with his superb voice. An album is a timeless moment, and whatever comes to a standstill, stops moving. And, if it stops moving, then it’s dead”.

Instead of focusing on inanimate objects, she would rather concentrate on living things. “Performances never lie, that’s the truth, it’s something unquestionable. A painting is something that is alive and kicking, you can feel it, but the idea of a painting doesn’t exist because it has already been done. Hitting a stage is something completely different from preparing an album. I enjoy both experiences, though. They are different, and that’s precisely why I am hooked on both – recording in a studio and singing live. They cannot compare, and the variety makes you have fun”.

In order to enjoy her career, Buika believes she needs to take things easy and let it be. “I just walk because I have feet, but I don’t know where the path will lead me. I suppose I just keep moving because my heart beats. I wish I could keep on living, having more sex, eating tasty meals, in countries like this that pamper my heart to the extent of leaving me exhausted. I am going to be taken to a tango venue and I will enjoy it as a bitch”.

With that same energy, she expects to make the most out of tonight’s gig. Although she didn’t want to reveal many details about the show, she said: “all I know is that it will be a happy night”.

Cinderella

Concha Buika is her Spanish name, but, as her origins are African her real tribal name is Kitailo, which means “Cinderella.” Being a black woman who sings flamenco in Spain must have been difficult for her, and meant she had to debunk some misconceptions in order to be recognized for her astonishing skills as an artist.

In her opinion, it has been much easier because it depends on how she sees attitudes. “Racism is something you suffer and practice. If you ignore it, because you don’t really know where racism comes from, you cannot suffer it. For example, a man can treat me awfully because of my skin colour. I can read it in two different ways. In one, I can think he is a racist and place myself in the role of the victim. Or I can say ‘he’s crazy, I’d better cross the street because he’s nuts.’ I usually choose the second option. Because I don’t buy these lies that have been told to all of us. I don’t believe them anymore. We don’t hate each other, that’s bullshit that somebody made up in order to keep us stupid. We like each other”.

Fuente: http://www.buenosairesherald.com

8 dic. 2009

ENTREVISTA: Buika: siempre que cantas, te beneficias


Para empezar, Buika se arma un porro: "Me relaja". Sonríe y, luminosa, deja ver las paletas separadas de nena traviesa. Dice que, como los viajes la apartan de su afectos, las entrevistas le sirven para charlar. "La necesidad de tener un amigo siempre está", y aparece otra vez la sonrisa fosforescente. Concha Buika reúne la simpatía española y la frescura africana: nació en Mallorca, hija de inmigrantes de Guinea Ecuatorial. "Los niños son de todo. Yo era veterinaria, psicóloga, maestra. Me decían 'baila', y yo bailaba; 'canta', y yo cantaba. 'Cuida al cerdo', pues vamos p'allá. A cada lugar donde pudiera conseguir un dinerillo y diversión, iba. A los 10 años, con mil pesetas pensaba que podía tomar un avión, ir a Malasia, comprarme mil vestidos y ser una princesa africana. Así está mi hijo ahora. Y lo bueno es que no se lo estamos quitando de la cabeza: le decimos que no hay nada imposible, sino personas incapaces".

A los 37, ella se convirtió en aquella princesa africana. Hay que verla con su turbante púrpura y su collar dorado. Y más aun, dicen, sobre el escenario. Uno de sus mayores admiradores es Pedro Almodóvar: "Escucharla me ha provocado, desde la primera vez, una conmoción muy parecida, en intensidad, emoción y humedad, a la que me provocaba Chavela Vargas", escribió en el cd El último trago, un homenaje de Buika -con Chucho Valdés en el piano- a Vargas. Pero a la propia Chavela no le provocó esa conmoción, por lo menos no desde la primera vez. "Nos echó a los perros, a mí y a la Martirio, no nos quiso pa' na'. Se suponía que nos conocería para que cantásemos con ella en un concierto, pero no. A mí me echó porque no canté desde la sinceridad, sino desde el miedo. Me dijo 'canta, m'ija' y me equivoqué. Pero las cosas tienen que salir mal para que luego salgan bien. Cuando fui a actuar a México, ella vino y le encanté. Vino al camerino y me dijo 'tu eres mi hija la negrita'. Y desde entonces somos inseparables".

Las cosas para Buika, se ve, suelen empezar a los tumbos. "Yo tocaba la batería en un grupo de chicas, muy malo. Un día vino mi tía y me dijo que me iban a dar diez mil pesetas por cantar. 'Si no sé cantar', le dije. Pero fui, canté y me dieron esas diez mil pesetas. En mi familia el cante siempre fue tradicional, porque para los africanos la música más que algo lúdico es un aspecto vital. Cuando mi abuela le quería decir algo a mi madre y no se atrevía, se lo cantaba. Yo recuerdo estar en la cocina con mi madre y escuchar que mi abuela cantaba en la terraza y mi madre diciendo '¡pero qué me ha dicho esta!'. Y es que mi abuela le estaba cantando en el idioma del país, el bubi, y le mandaba mensajes. Para mí cantar era un acto inconsciente, natural, un ejercicio catártico. No pensé que me darían dinero por ello, pero me lo dieron y lo tomé. No lo pude rechazar". Buika se ríe.



¿Cómo seguiste cantando?

Empecé a cantar todos los fines de semana, pero sin cobrar, porque me habían engañado: el pianista de mi grupo me dijo que la mayoría de las cantantes pagaban por cantar hasta que llegara un manager y les pagara. Claro: yo soy de Mallorca, no sé nada de managers, allí no existen las discográficas, y aceptaba. Me decía: 'A ti te dejan cantar gratis porque lo haces muy bien'. Hasta que conocí a mi primera pareja y me dijo 'te están timando'. Pero hay que tener en cuenta que siempre que cantas te beneficias, así que no perdí.

El curriculum dice que de los bares de Mallorca pasó a cantar una temporada en casinos de Las Vegas, imitando a Tina Turner. Volvió a España, grabó un disco, pero andaba a la deriva, con ganas de irse a vivir al Africa, cuando la descubrió el productor estrella Javier Limón. Mi niña Lola le dio elogios y premios y festivales y el siguiente disco, Niña de fuego, ratificó todo lo que se había dicho de ella: que funde flamenco, jazz y blues como nadie. Un arte, dice, natural: "Yo soy música, no sé nada de música. No sé si un perro sabe que es perro. Tengo muy poca fe en la enseñanza del cante, como nadie te puede enseñar a reír, a llorar, a quejarte, a cabrearte. Es demasiado personal, demasiado tuyo. En este gran engaño que ha sido la educación de la conducta, se les olvidó de decirnos que el maestro éramos nosotros. Pensar que la energía que nos va a conducir hasta nuestro destino está en manos de otros es cosa rara. Es curioso, últimamente me estoy quejando mucho de esto. Pero los escritores y poetas y músicos ya no nos hablamos, ya no estamos juntos, antes éramos sus musas, antes escribían cosas y nosotros les poníamos sonido. El mundo del cante y las letras ha perdido unión, desde que poetas y cantantes estamos librando batallas distintas. Nosotros, detrás de Grammys y cosas raras. Me decían: '¿no te da miedo de que la gente de la organización de los Grammys se enfade?' Que me echen, ¿me van a echar del mundo del sonido, del do mayor? No hay problema, yo y mi do mayor nos iremos a un mundo de descreyentes, de gente sin miedos".



¿Por qué tendrías que temer que te echen?

Porque últimamente estoy poniendo como paradigma del despropósito no sólo a los Grammys, sino a todo lo que intente determinar quién es más bueno que otro. Son tonterías: el ser humano necesita del arte porque es la única religión legítima que existe. Se ha mercantilizado todo de manera chabacana. Artistas que trabajaban detrás del hambre de libertad, ahora lo hacen detrás del hambre del ego. Basta ya con que nos coman la cabeza con lo del crecer, no quiero crecer nada, ¿a dónde? Las industrias han creado estrellas y público. ¡Pero si toda mi vida en mi casa el que cantaba estaba pelando las papas, y nadie decía nada! Las estrellas están muy lejos, brillan, pero no dan calor y están súper solas. Yo no quiero ser la mejor en nada; 'la mejor' es una frase maldita.

El porro ya se terminó. Buika se ríe de nuevo, y ese diastema hipnótico aparece por última vez.

Fuente: http://www.clarin.com

CRÓNICA CONCIERTO: Se engalana Ciudad Universitaria con Buika

La cantautora mallorquina logró a través de su voz tocar el corazón de los asistentes a su concierto en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Universitario, quienes viajaron por los suaves ritmos del bolero y el tango, además de deleitarse con temas rancheros que cerraron la noche con éxito.

Ciudad de México.- Con pies descalzos y engalanada con grandes obras musicales, la cantautora Concha Buika logró a través de su voz que los éxitos de músicos como Carlos Gardel, Agustín Lara, José Alfredo Jiménez y Chavela Vargas, fueran aplaudidos y ovacionados a gritos durante su presentación en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Universitario.

Acompañada por el sonido de las percusiones, el piano y un contrabajo, la voz de Buika viajó por los suaves ritmos del bolero, el tango y con cantos africanos logró tocar el corazón de la región, para al final dedicar la noche al género ranchero mexicano.

Al rendir homenaje a Chavela Vargas, la interprete mallorquina brindó “porque el último trago sea siempre el que nos haga pedir el siguiente trago”, inmediatamente los presentes respondieron con aplausos y gritos que ensordecieron el recinto.

Durante todo el concierto, el público en completa armonía con la artista respondió siempre con ovación, cantos y comentarios que realizaba Concha entre una y otra canción.

“Por que gracias a Dios no tenemos remedio”, repetía la artista una y otra vez mientras alzaba su botella de agua en son de brindis frente a su público.

De luces rojas a fríos tonos de azul, la velada en la Sala Nezahualcóyotl se lució con temas como Se me hizo fácil, Volver, Soledad, Jodida pero contenta, Un mundo raro y Las simples cosas, piezas que formaron parte del basto repertorio en esta única presentación en la ciudad de México.

La noche que empezó para los asistentes en punto de las nueve de la noche anunciaba su final después de que El andariego contara sus pesares en voz de la artista.

Con sonrisa tímida emprendió un primer intento de despedida cerca de las 22:00 horas que no fue menos elogiado que el segundo ocurrido media hora después.

Pero el broche de oro llegó cerca de la media noche con el canto a capela de Ojos verdes, melodía con la que vino el tercer y definitivo “hasta pronto”.

Fuente: http://www.milenio.com

"Historia de un amor apasionado" Concierto en Buenos Aires 10/12/2009

Historia de un amor apasionado

Por Gabriel Plaza
De la Redacción de LA NACION

A los noventa años y tras una vida a fondo, Chavela Vargas transita un estado de serenidad. Lo que se llamaría el reposo del guerrero. Chavela, la pitonisa de la canción, la que exorcizó el dolor del mundo en rancheras apasionadas, ahogadas en litros de alcohol y que dejaron su huella en este mundo raro, sostiene que no tiene deudas ni enemigos ni recuerdos, y que su equipaje es liviano. "Me siento bien, sin ninguna cosa que me perturbe, ni recuerdos ni nada. Todo exactamente tranquilo, en su justo lugar", cuenta Chavela Vargas a LA NACION con una suavidad enternecedora, lejos de ese personaje indomable que constituyó su leyenda. Quizá su tranquilidad reposa en haber encontrado al final del camino a Buika, una discípula de estirpe, con personalidad indómita y que sigue sus pasos en el tributo El último trago , un disco compuesto por las canciones emblemáticas del repertorio de Chavela, que presentará la española pasado mañana, en el Gran Rex.

Desde su casa en Tepoztlán, Chavela en persona bendice esta producción de la treintañera Buika, que contó con la colaboración del pianista cubano Chucho Valdés y el músico Javier Limón (productor artístico de Andrés Calamaro en El cantante y del inolvidable álbum Lágrimas n egras). "Me gustó el disco. ¡¿Cómo no?! La muchacha se metió en un enredo, pero lo resolvió maravillosamente. Me encanta eso", reconoce la mujer que hizo de sus conciertos verdaderas ceremonias apasionadas.

Vargas, que detuvo el mundo con sus rancheras inolvidables, enamoró a Diego Rivera y Frida Khalo, y tiene una vida para llenar varios libros; está orgullosa del coraje que demostró Buika para abordar una selección de temas memorables como "Un mundo raro", "Las ciudades", "Sombras", "Soledad", "Vámonos" y "Luz de luna", entre las trece canciones que integran El último trago . "Hay que tener muchos pulmones, mucho corazón y muchas ganas de hacerlo. No es fácil salir adelante con esas canciones a las que les di un sello personal", elogia la cantante con chapa de mito, desde el otro lado del teléfono.

En la otra punta de México, en la capital, mientras espera su aterrizaje en Buenos Aires, Buika disfruta de lo que le está pasando, con naturalidad. Y cuenta cómo comenzó el "romance" entre las dos. La historia dice que no todas fueron rosas al principio. Buika rememora: "Fui invitada a participar de un homenaje a Chavela en la residencia de estudiantes de Barcelona. Ella pidió que le cantara y yo le canté desde el miedo. Y claro: lo notó. Chavela odia la mentira en el arte, y entonces le dio rabia. Como no les debe nada a los buenos modos, simplemente me dijo: «¡Para de cantar!», y no me dejó subirme esa noche al escenario".

La escuela de la soledad

Como le aconsejó su maestra, Buika se hizo amiga de la soledad y capitalizó una infancia dura. "Canto desde la misma herida que Chavela, pero mi historia es distinta. Cuando era niña, mi padre se marchó y mi madre ponía estas rancheras para olvidarlo. Me impactó mucho porque veía que era una mujer que no tenía miedo de enfrentarse a la soledad", confiesa la artista, marcada en su estilo por esa infancia.

La fuerza de su madre y ese conocimiento amplio de las músicas, lo trasladó al arte de personificar un estilo en que el jazz, el soul y el desgarro del cante flamenco imprimen su personal huella. Pero fue su interpretación y una presencia magnética lo que despertó el interés del cineasta Pedro Almodóvar, que la declaró su musa inspiradora: "Escuchar a Buika me ha provocado desde la primera vez una conmoción parecida en intensidad, emoción y humedad a la que me provocaba Chavela", escribió en el prólogo del disco El último trago .

Fue cuestión de tiempo para que la pequeña leona de un metro cincuenta, de andar libre y declaraciones explosivas, tuviera su revancha con Chavela, después del primer desplante. "Yo vine a cantar a México y ella lo vio todo. Luego vino al camarín y me dijo que sería su hija la «negrita» y allí nos apasionamos las dos", cuenta Buika, todavía emocionada con ese encuentro.

El enamoramiento artístico entre la leyenda de 90 años y la promesa de 37 se resolvió en estas trece historias de amor que en la voz de Chavela hicieron escuela y en la voz de Buika encuentran la misma continuidad emocional.

"Estos son una serie de romances y trances maravillosos que Chavela fue repitiendo a lo largo de su vida, en la que se enfrentó con coraje a esos mismos demonios con distintas caretas. Yo sentía que esas canciones que hablan de nuestras pasiones y nuestros miedos tenían su sello, pero las historias ya son de todos. Los maestros como José Alfredo Jiménez se ganaron el don de la eternidad y pueden ser escuchados y transitados por muchas generaciones", dice la artista.

A pesar de que Chavela está más cerca del retiro y Buika empieza a ser una revelación de la escena musical, las dos están surcadas por las mismas cicatrices que deja la vida y las dos hacen de sus conciertos una ceremonia del amor desesperado.

Con sabiduría, Chavela encuentra la conexión entre los dos estilos: "En mis canciones, el argumento es haber vivido. Sabemos lo que se está cantando". Allí reside la magnífica verdad de su arte.

Para agendar

  • El último trago , tributo a Chavela Vargas por la cantante Buika. Pasado mañana, a las 21.30.

  • Teatro Gran Rex. Corrientes 857. Entradas desde 60 pesos.
Fuente: http://www.lanacion.com.ar

7 dic. 2009

ENTREVISTA A CONCHA BUIKA: Autoayuda para corazones rotos



Buika en Buenos Aires, días antes de presentarse en el teatro Gran Rex.

Ya no nacen cantantes como Concha Buika. Su intensidad viene de otros tiempos. Pertenece a una raza que ha dado nombres como los de Concha Piquer, La Lupe Yoli u Olga Guillot. Acaba de editar, junto al pianista cubano Chucho Valdés, un disco homenaje a Chavela Vargas, El último trago, que por estos días presenta en Buenos Aires.

-¿De pequeña ya cantaba?

-Yo creo que mi cante empezó antes que mis palabras. En mi casa somos todos muy músicos, muy bailarines y muy cantarines. Mi abuela, por ejemplo, cantaba cuando quería decirle algo a mi madre y no se atrevía a enfrentárselo con la palabra. A veces estábamos en la cocina y mi abuela se ponía a cantar desde la terraza y mi madre decía: "Mira todo lo que me está diciendo". Mi abuela estaba cantándole, pues, lo que quería decirle.

-¿Canciones?

-No, no... ¡Lo que quería decir!

-Lo que quería decir, pero cantando...

-Claro... Entonces yo cantaba de todo. En mi casa siempre hubo tocadiscos y siempre hubo discos y nosotros reproducíamos todo lo que oíamos. Imagínate, éramos africanos que llegaron a una tierra que no entendían, así en aquel momento todo lo que nos viniera era bueno.

-¿Su madre de qué trabajaba?

-Limpiando. Cuando mi papá se marchó limpiaba en hoteles, en casas y así...

-¿A su padre no lo ha vuelto a ver?

-No, no lo volví a ver más. Mi papá se marchó cuando yo tenía nueve años. Era escritor y trabajaba en un banco. Una total contradicción. La suya hubiera sido una vida muy bella si la hubiese sabido vivir. El huyó de Guinea porque era una persona que creía en la libre expresión y en una serie de conceptos que en una dictadura no son posibles. Entonces, como era un incendiario, de izquierdas total, se refugió en Mallorca. Y allí desarrolló su escritura...

-¿Y llegó a editar los libros?

-Sí, claro que editó los libros.

-¿Y dónde está su padre, entonces?

-Pues no lo sé, porque mi papá murió en el presente. Quiso morir en el presente. Yo no creo en el futuro. Y el pasado es tan extraño y confuso que mitad lo invento; la cabeza funciona de esa manera. Cuando una persona se aleja de ti quiere marcharse de tu presente, no de tus recuerdos ni de la posibilidad de un futuro... Claro el futuro es un invento malicioso y estamos condenados a un presente constante.

-¿Y la esperanza dónde la pone?

-Ese es otro mal invento, porque la esperanza te hace soñar con felicidades futuras, te impide darte cuenta de la caricia del ahora y piensas que es menos de lo que te puede traer la vida. La esperanza es peligrosa si no se la sabe emplear. Un arma de doble filo. La rendición no es siempre propia de cobardes, también es propia de cansados, ¿me entiendes?

-¿Y qué hacemos con la resistencia entonces?

-Ah bueno, pero esa es una condición sin ecuánime del ser humano... Es muy difícil lo del teorizar con el ser, con las esperanzas, porque puedes confundir necesidades con deseos. Por ejemplo, ¿qué conflicto tenemos con la soledad, cuando resulta el lugar desde donde uno se construye? Es vital la soledad y, sin embargo, la tenemos como una gran enemiga. Vemos al desamor como a un monstruo enorme y horrible cuando, en realidad, es el primer paso del amor hacia uno mismo. Hay que tener cuidado con los conceptos aprendidos, porque luego nos convertimos en víctimas abstractas y eso es peligroso, porque nos hace débiles.

-¿Dice que al desamor, entonces, hay que llorarlo todo de pronto y ya?

-Pues llora, coño, si es lo que te pide el cuerpo. Pero normaliza la situación. Que una persona te deje es un hecho asumible. Yo estoy sola, ¿me ves mal?, ¿me pasa algo?, ¿se me ha caído un ojo? ¡No! La putada es estar acompañado y sentirse solo. ¿Estoy sola? Asumible. Nací sola, cago sola, da igual. Estoy sola: partamos de aquí. No empieces a verter sobre la otra persona todo el sinfín de tus miedos, que ya los tenías antes de que apareciera.

-¿Y cómo se relaciona todo esto con cantar las penas de amor?

-Es que utilizas el cante para quitarte la pena. Para solemnizar el dolor. Eso es algo que Chavela Vargas nos enseñó cómo hacer.

-¿Entonces exorciza las penas?

-Las coloco en su sitio. Sacártelas, no te las vas a sacar en tu vida. Hay una cosa que siempre me preguntan acerca de haberle cantado a Chavela: me dicen que cuando escuchan el disco se dan cuenta de que no la copié... Es que yo canto desde mi propia herida abierta, abierta que no sangrante. Abierta para saber adónde no quiero volver.

-¿Adónde no quiere volver?

-Donde ya estuve y no me gustó.

-¿Y qué es eso?

-Donde no me supieron querer, donde fui torpe a la hora de expresarme. Donde no me sentí cómoda. ¿Para qué volver ahí? No hay que dirigirse hacia las mismas cosas que nos han hecho daño. En una secuencia lógica de vida la repetición es un error: nunca ves al mismo pájaro pasar de la misma manera, ni a la misma ola romper en la misma playa. No volvería a nada que me ha hecho daño.

-¿Y su madre vive?

-¡Y colea y canta! Mi madre es el terremoto de Mallorca. Sucede que el cante, en Africa, es un modo de expresión usado por todo el mundo, no sólo por los cantantes. En Africa no existe el concepto de "este canta bien o este canta mal"...

-¿Usted estudió canto?

-Tengo una pequeña pelea con eso: nadie me puede enseñar cómo llorar. Esto que dicen, que te enseñan a utilizar tus cuerdas, que te enseñan a respirar... ¿Qué tontería es esa? Si el cante es la expresión de mis sentimientos, nadie me puede decir cómo hacerlo. Entiendo que si quieres hacer ópera es lógico que necesites una disciplina concreta. Como cantante, creo que, para aprender a cantar, antes tienes que aprender a escuchar. Olvídate de estudiar a otras cantantes, estudia a trompetistas, a saxofonistas, a buenos pianistas...

-Es que los profesores de canto le han hecho mucho daño a la música popular...

-De acuerdo. ¡Hay tantos cantantes confundidos detrás de sus miedos! Luchando por grammys, por lujos, por mogollón de cosas. Les han metido mucho miedo en el cuerpo.

-¿Y qué cantantes le gustan?

-Todos. Los músicos no sabemos nada de música, no tenemos ni puta idea. Es quien paga una entrada a un concierto el que sabe de música, el que, después de pagar toda la mierda que nos hacen pagar, se gasta el dinerito que le queda en comprarse un disco. Los músicos somos militantes de la única religión legítima que existe, que es el arte. Somos soldados de un ejército que conspira para que el arte siga siendo la única religión que, de verdad, le sirve a las personas para redimirse, gozar, reír y para descansar un momento. Pero no sabemos nada de música.

-Es la segunda vez que viene a Buenos Aires...

-Pero es la primera vez que tengo conciencia de ello, porque la primera vine muy cansada, en un invierno que no había mucha luz y no vi mucho. Me quedé con dos detalles: la sala en la que actuamos y luego... ¡Es que sois muy cariñosos vosotros! No sé por qué tenéis un mal duende que os hace pensar que caéis mal. Me da rabia esto, porque se os quiere muchísimo... Se escucha mucho la música vuestra, gusta mucho el recuerdo poético que se tiene de vuestra escritura... Mercedes Sosa, por ejemplo...

-¿Llegó a verla en vivo?

-Y me mató cien veces, con cada expresión. No ha habido nadie como ella en la historia... Mercedes era una sabia del paladar, una gran enciclopedia abierta de cómo expresarse, porque lo jodido es cuando no nos sabemos expresar. Guardamos demasiados secretos y nos pesan mucho, tío. Y los secretos son tales por miedo a que no nos entiendan...

-O a que no nos quieran, o a que nos dejen de querer...

-Vale, eso... Es que tú sabes que si te entienden no te dejan. Me puedes decir ahora mismo que te sientes extraño por estar a mi lado o puedes callártelo porque tal vez creas que yo no vaya a comprenderte. Y, en realidad, es un secreto estúpido porque puedes hablar y no pasará nada. Pero, a veces, parece que es tan gordo lo que va a pasar, que nos lo callamos y nos lo tragamos.

-Y eso es cantar, no tragarse las cosas...

-Exactamente, eso es el cante. Cantar puede ser muchas cosas. ¡Contar! El cante es contar.

-¿Y la gente que cuenta bien canta bien?

-La gente que cuenta bien, cuenta bien. El cantar es lo de menos. Nadie creía que yo podía cantar con esta voz.

-¿Con qué voz?

-¡Con la mía! Recuerdo que me encontraba con ex compañeros de clase que me preguntaban: "¿Tú qué haces?" Y yo: "¡Canto!". Y me decían: "¿Con esta voz?" Es que nunca me identificaron por mi voz. Pero bueno, no pasa nada, yo de cantar sé poco, pero tengo algo que contar.

-¿Y a Chavela la ve? ¿Le ha cambiado la vida conocerla?

-Ay, no sé. Es que a mí me recuerda mucho a mi abuela, tenía la misma mala leche.

-¿Y va a grabar con ella?

-Chavela está muy cansadita ya. Lo que hacemos es cantar juntas cuando voy a su casa.

-¿Estuvieron juntas en un escenario?

-No, tampoco... Una vez nos sacó casi a puntapiés, a mí y a la Martirio.

-¿Y después se arrepintió?

-Jamás. Simplemente después le apeteció hacer otra cosa, que fue abrirme los brazos.

-¿Y después de esto qué va a grabar?

-Ya está grabado, pero no sé qué es lo que se va a publicar. Debes tener en cuenta que de los artistas no se sabe lo que hacen, se sabe lo que publican. Grabo mucho, tengo un estudio de grabación en mi casa.

-¿Y compone todo el tiempo?

-Sí, mucho. Compongo para no odiar a nadie.

-¿Cómo es eso?

-Hace unos días me dejó mi chico. El chico con el que estaba desapareció. Yo puedo optar por odiarlo pero, aparte de que no sería justo, puedo ponerlo en una canción y me va a traer dinero. ¿Cómo puedo odiarlo si me he comprado un coche gracias a él? Yo canto para no volverme loca y compongo para no odiar... Mi papá, que es quien me dio la vida, se ha marchado y no lo he vuelto a ver. ¿Me ves mal? Si se marchó mi padre y sobreviví, que una persona de la calle vuelva a su lugar, no pasa nada.

-Pero también ha tomado la decisión de no buscarlo...

-Cada uno sabrá. Yo tengo a mi música que no me abandona.

-Entonces siempre necesitamos algo que no nos abandone...

-Nuestro latido. Tú acuérdate de respirar, que no se te olvide nunca. Además, morir de amor nunca sirvió. Porque siempre llega otro morir que te deja en manos de un tercer morir que luego le cede el paso a un cuarto que amablemente te deja en manos de un quinto que, hoy por hoy, te está matando. A nosotros nos limita la carne, pero tenemos un mundo que existe detrás de los párpados. En ese mundo, ni el cuerpo nos difama ni la distancia nos separa. El amor reina allí. En el mundo de afuera reina el tacto, reinan cosas que te hacen sentir mucho amor y que lo único que hacen es alimentar lo que está dentro. Está peligroso eso de maximizar la figura de la persona que tenemos delante, la convertimos en un ícono tan gigantesco que luego la pinchamos y la pobre persona hace plof.



-Y era una pobre persona...

-Como tú y como yo. Dejémonos respirar un poco y juntémonos un poco más.

-Volvamos a ser amigos todos...

-Todos, todos. Está muy feo eso engañarse con la soledad... Es que las personas creativas tenemos un gran enganche con la soledad porque es la única manera en que se puede trabajar. A mí la soledad me alimenta mucho...

-¿Y usted no se engaña?

-No, porque no temo. Yo me la paso muy bien estando conmigo.

-Hay gente que no, que enseguida necesita establecer reemplazos...

-Está muy jodido eso... Es cosa de pobres infelices.

-Y para uno, que se quedó mirando de afuera, es muy doloroso...

-¡Claro que duele, tío! Duele y duele.

-Pero luego pasa...

-Y si no, tú acuérdate de respirar...

Fuente: http://www.revistaenie.clarin.com

Los que nos acercamos al arte estamos buscando amor, recitó Concha Buika


“Puebla es un lugar maravilloso”, fueron sus primeras palabras de la intérprete, mientras sostenía en la mano un caballito que parecía estar lleno de tequila / Fotos Abraham Paredes
YADIRA LLAVEN

No es lo mismo cantar que cantar jazz en la síncopa, y eso lo demostró la española, de origen africano, Concha Buika, quien literalmente se transformó en el escenario la noche del jueves durante el cierre del primer recital del Festival Ejazz. Ahí, ante más de mil espectadores que incluso abarrotaron los pasillos del Teatro de la Ciudad, aseguró: “los que nos acercamos al arte estamos buscando amor”.

Cuando Yekina Pavón, Alexa Melo y la agrupación de Joâo Henrique abandonaron el recinto, el público ya había calentado motores para recibir a Concha Buika, una de las intérpretes más reconocidas de la ola contemporánea de la música fusión, que mezcla por igual tanto jazz, flamenco y copla como blues, gospel y bossa nova.

“Puebla es un lugar maravilloso”, fueron sus primeras palabras mientras sostenía en la mano un caballito, que parecía estar lleno de tequila. “Brindo por los santos y por este mundo extraño que nos está haciendo vivir”. Y nada mejor para acercarse al público poblano que interpretar Un mundo raro, de José Alfredo Jiménez, que la masa disfrutó hasta la médula.

Buika canta con el corazón, desde lo más profundo de sus entrañas; así se le escucha, desgarradora, con sentimientos tan disímiles, como el amor y el sufrimiento al mismo tiempo.

Fuente: http://www.lajornadadeoriente.com.mx

“Para llegar al canto de la musa Chavela Vargas hay que estar con el pecho bien abierto, hay que llegar a Oro santo con valor para cantarla”.

En el intervalo de una canción y otra, mientras sorbe unos tragos, contó de su maravilloso viaje carretero del DF a Puebla, de su cercanía con la música mexicana y dio una pequeña introducción a cada uno de los temas a interpretar.

Hija de la migración, Buika sabe mejor que nadie el hecho de tener que abandonar su país de origen por una vida mejor. “He llegado en coche y he tenido una satisfacción de cantarle a los que nacieron aquí y se han marchado a otros lugares por trabajo, por la escuela o por un rompimiento. Desde aquí les canto para que vuelvan pronto: Volver”, y lamentablemente el sonido falló.

El público en sigilo siguió cada estrofa del famoso tango de Carlos Gardel, que por momentos sonó a ritmos flamencos. “Que vivan todos nuestros recuerdos”, expresó, al tiempo que presentó a los tres excelentes músicos que la acompañaban desde Palma de Mallorca. Fernando Melón, al piano; Daniel Martínez, en el contrabajo, y El negro, en la batería.

“Eres grande, Concha”, se escuchó entre las butacas. “Tú también papá”, fue la respuesta de la española a su seguidor. “Guapa”, “maja”, “que viva la madre que te parió”, fueron los piropos a la intérprete de Falsa moneda.

Para entonces el público extasiado pedía complacencias: No hay nadie en el mundo, Se me hizo fácil, Volverás y Mi niña Lola, entre otras, que a gritos sugería la masa enardecida.

“Para la hermana que pidió Volverás, porque te hace falta mamita. Vuelva o no, estás condenada a ser feliz. Te lo digo desde mis dos bocas”, fue la sincera recomendación de Buika, quien ese día vestía una singular túnica naranja, el cabello atado con unas flores, una serie de vistosos brazaletes que casi le llegaban al codo y los pies descalzos.

“Desde aquí pedimos cinco minutos para la rebeldía, para hacer, por una vez, lo contrario”, comentó, mientras tomaba la cámara fotográfica de una mesita en donde también había una botella de agua y un vaso de tequila para capturar el quehacer de sus músicos. Fue algo íntimo y poco usual.

Luego vinieron temas representativos, como Miénteme bien, Luz de luna, El último trago y Cruz de olvido, esta última canción “es la mejor del mundo, porque el olvido es un precio que se paga muy caro”.

Unos minutos antes de culminar el recital Concha pidió un respiro. “Nosotros somos la demostración de que África escucha a México, y venimos a que México, a que Puebla, escuche a África”. Fue el preámbulo para cantar y bailar una canción popular de su pueblo natal.

“Como decía mi mamá Chavela Vargas, a la mujer le da miedo estar sola, pero cuando estamos solas nos recreamos. Hay que ponerle un pedestal a la soledad, porque es cuando nos construimos. No estamos solas, todas las mujeres estamos unidas”.

Fueron dos horas de emociones encontradas. Concha Buika nos llevó del amor al desamor, del dolor al gozo, de la alegría a la nostalgia. “Se nos rompió el corazón de tanto usarlo”, y cerró con El andariego.

El público enloquecido se puso de pie para despedirla con interminables aplausos y bendiciones, pero no la dejaron partir hasta que no interpretara “la última y nos vamos”. Fue una noche gozosa, de por lo menos cinco horas de buen jazz, blues y gospel, que inició con Yekina y terminó con Buika. Los poblanos salieron con un buen sabor de boca y con los sentimientos a flor de piel.

ENTREVISTA A CONCHA BUIKA: Me siento ciudadana del mundo


La artista de origen africano conversó con Una Nueva Mañana.

Para escuchar la entrevista click: AQUÍ


Concha Buika, una cantante nacida en Palma de Mallorca cuya familia es de Guinea Ecuatorial, se declaró una "ciudadana del mundo" que busca reflejar en su arte la fusión de los diferentes países que va visitando.

"Yo creo que la herencia la tengo de todos los lugares que voy visitando, yo cada vez que piso un nuevo país es como un renacer para mí, descubres que también estás también existes y sirves en otro sitio y eso es maravilloso", indicó a Una Nueva Mañana.

"A mí me parece que las raíces a veces son un poco obsesivas, con esa especie de control. Las raíces son maravillosas, pero a veces te atrapan demasiado, no te permiten saberte de otros lugares, con esto de tener que responder de costumbres y cosas, a veces se te olvida que todos estamos hechos de lo mismo", sostuvo la artista que fusiona el jazz con diferentes estilos.

"Me gustaría que estuviéramos esa pequeña libertad de sabernos de todas partes, creo que así respetaríamos más todos los lugares", sentenció.
Concha Buika es una cantante que ha sido elogiada por artistas como Joaquín Sabina o Pedro Almodóvar, loas que ella prefiere tomarse con calma.

"Me da mucha vergüenza eso, porque soy muy tímida y realmente no lo llevo bien, entonces siempre me escondo", dijo. La cantante se presentará en el Teatro Oriente el 7 de diciembre, donde la artista -conocida por mezclar ritmos afrocubanos y jazz-, mostrará su trabajo "El último trago".

El espectáculo que tiene entradas a la venta en Ticketmaster con valores que van entre los 12.000 y los 32.000 pesos.

Fuente: http://www.cooperativa.cl

6 dic. 2009

CRÓNICA: Concha Buika cautivó con su sabor ranchero

Covers. La intérprete promociona su disco más reciente El último trago.

La cantante afroespañola Concha Buika cumplió la promesa de dejar su corazón en el escenario, durante el homenaje que le rindió a Chavela Vargas, en el marco de los festejos por sus 90 años de vida.

La artista emocionó a los asistentes al recital en la Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario, con temas como “Soledad”, “Sombras”, “Las ciudades”, “Cruz de olvido”, “El andariego”, “Vámonos”, “Se me hizo fácil”, “Un mundo raro”, “Las simples cosas”, “Somos”, “Luz de Luna” y “En el último trago”, entre otras.

Buika agradeció a sus seguidores el coro monumental que formaron en cada una de las canciones que brindó en honor a quien considera su inspiración y maestra en la música: Chavela Vargas.

La intérprete promociona su más reciente material discográfico El último trago, mediante el cual no sólo rinde tributo a la cantante nacida en Costa Rica y nacionalizada mexicana sino, también, al cantautor José Alfredo Jiménez, a quien también calificó como poeta.

Buika compartió con el público que el recital y el lanzamiento de su nuevo álbum fueron posibles gracias al apoyo que le brindó el también músico Chucho Valdés, a quien también admira.

Sobre su reciente disco, la cantante mencionó: “Con las melodías uno recurre a lo que es volverse a amar a uno mismo, porque en el ejercicio de amar como que hay tanta manipulación y tantos miedos”, concluyó.

Entre aplausos, la cantante destacó que el mundo debe reconocer en las letras de José Alfredo Jiménez la universalidad y en Chavela Vargas la sensibilidad de abordar de manera auténtica las canciones.

Al final del recital, la española prometió volver a México para ofrecer otro disco homenaje a estos dos grandes de la música: “Imaginen el impacto de los mexicanos, que hasta el otro lado del mundo a mí me enamoraron, como José Alfredo y Chavela”.

Fuente: http://www.cronica.com.mx

Fuente: http://www.youtube.com/user/milenio69

CRÓNICA: La cantante afromallorquina dedicó concierto a Chavela Vargas en la Sala Nezahualcóyotl


Tania Molina Ramírez
Periódico La Jornada
Domingo 6 de diciembre de 2009, p. a10

Foto

Una artista afromallorquina acompañada de músicos cubanos interpretó canciones populares mexicanas en la prestigiosa Sala Nezahualcóyotl. Y recibió una ovación de pie.

Concha Buika llevó emblemáticas piezas como Las ciudades y El andariego a un nuevo universo sonoro conjunto: cubano, jazzero, flamenco.

La estremecedora Volver, volver, entonada en su característica voz ronca, fue recibida con aplausos y un grito del público: ¡Mejor no te vayas!

Las canciones de José Alfredo Jiménez, Juan Záizar y Álvaro Carrillo han acompañado a Buika desde su infancia, cuando su madre –con poco tiempo de haber llegado desde Guinea Ecuatorial a España– las escuchaba.

Pero el concierto se trataba sobre todo de un homenaje a su amiga y maestra de la vida, Chavela Vargas, quien le envió un mensaje. Chavela está aquí conmigo, me ha escrito una carta y me ha dicho que aquí está. Toda esta noche canto por ti, Chavela, dijo Buika, antes de entonar Se me hizo fácil.

La canción de Agustín Lara, tantas veces cantada en un intento por olvidar al ser amado, esta vez –con los arreglos del célebre pianista cubano Chucho Valdés– tomó aires soneros de la isla caribeña. Yo cada día la olvido más y más, festejó Buika, acompañada por los alegres acordes del piano de Iván Melón Lewis, del percusionista Fernando Favier y del contrabajista Dany Noel.

La noche se calentaba

El público celebró esta versión. Fue por estos momentos cuando la noche comenzó a calentarse. El concierto tardó en tomar vuelo. Muy poco a poco se iba transformando la atmósfera en la sala. Quizá algo tiene que ver que la artista sale al escenario sin estridencias, sin intentar echarse al público al bolsillo. Confía en que si algo es creado ocurrirá por la música misma; por su extraordinaria voz, al parecer capaz de cualquier acto físico y emotivo, que pasa de un ronco susurro a un desgarrado grito, que fue envolviendo a los presentes, a veces acariciándolos, a veces sacudiéndolos.

No recurre a efectos especiales, nada más es ella, con fuerte presencia, auténtica, sin falsedades: entregada por completo, incluso desborda pasión. Sensual, elegantísima en vestuario y actitud, descalza, se planta sobre un redondo tapete rojo enmedio del escenario, con el piano, percusiones y contrabajo en semicírculo a su alrededor.

Somos la demostración de que en Cuba y África escuchamos a México, dijo Buika –aunque de ese continente hubo poca presencia musical y, en cambio, bastante de España–, y añadió algo que no se entendió. Por lo menos en dos secciones de la parte superior del recinto no se escuchaba bien, y precisamente, en las ubicaciones menos costosas de arriba se encontraba buena parte de los asistentes.

El concierto es parte de la gira para presentar el disco El último trago (2009), grabado en Cuba, en el cual Buika y Chucho Valdés recrearon las canciones que Chavela Vargas interpreta con una profundidad y sensibilidad sin igual. “El estudio fue algo increíble porque grabamos el disco non-stop en 11 horas, divididas en dos días. No hubo grabación de pistas, ni ahora graba la batería y luego... No, fue un-dos-tres y tocar tema tras tema, como en directo, la mitad del disco un día, la mitad al siguiente. Fabuloso”, contó Buika en entrevista con La Jornada hace unos meses.

El pianista hizo los arreglos; de ahí el giro cubano y jazzero. Buika le da por momentos un sabor flamenco jazzeado. Buika y Valdés llevaron las canciones a otro lado, sin imitar el estilo de Chavela Vargas ni de nadie más.

La artista opinó que si alguien podía arreglar esos temas era Valdés: Toma en cuenta que el mariachi es muy difícil: es un lenguaje tan autóctono y tan ancestral que intentar arreglar aquello es muy difícil. Además, “el maestro Chucho –que vivió esas épocas, que también le dolieron en su tiempo, que también tiene sus heridas abiertas, sus recuerdos, sus amores– era de mi entorno la única persona que podía coger esto y llevarlo con esa habilidad, con esa solemnidad, y que los temas no perdieran pureza ni verdad”.

En un principio, Valdés participaría en este concierto. Finalmente, fueron tres músicos cubanos radicados en Madrid –dos de ellos, Lewis y Noel–, quienes participaron en el disco Niña de fuego, de Buika.

La artista también ofreció conocidas canciones de su repertorio, como Volverás, de Javier Limón, su cómplice musical. Y tal vez fueron éstas las que recibieron la mayor ovación.

Volverás, la sentida y tan humana canción que primero exige: Si ahora te marchas/ vete para siempre./ No te des la vuelta que/ las vueltas siempre duelen, para luego culminar: Y ya verás/ como tú a mí me pides perdón/ y yo que estoy loca de amor/ yo voy y te perdono.

Antes de cantarla, dijo, con una amplia sonrisa: “Por todo lo maravilloso e incorregible de nuestro ser… ¡Gracias a Dios, no tenemos remedio!”

A Volverás le siguió una ovación. Un joven se acercó al escenario y le entregó una rosa.

Cantó su composición Jodida pero contenta: Dolida pero despierta/ con miedo pero con fuerza...

“Componer canciones y cantarlas me ha ayudado a reconciliarme con una parte de mi vida que no quería. Yo no quería perdonar a esa mujer. Y no quería perdonar a ese señor. Y no quería reconocer mi culpa. Y el hecho de poder componer, cantar todo esto, me ha reconciliado con eso, que pida perdón, acepte disculpas, reconozca mi parte de error, reconozca mi humanidad y reconozcan cómo soy. Y sobre todo que tenga muchísimo más respeto por la soledad.

Esa es otra cosa que me ha enseñado Chavela: que tenga respeto a la soledad y a que la trate como lo que verdaderamente es: una verdadera compañera; en vez de tenerle miedo y huir. Ella me regaña mucho para que tenga valor y reconozca en la soledad a una gran aliada, dijo Buika en aquella entrevista.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx