29 nov. 2009

Buika estuvo Telediario de Adela Micha de Televisa

No tenemos el video de la entrevista, pero si tenemos la foto que se hizo la presentadora y lo colgo en su Twitter:

Concha Buika dijo despues en su Twitter oficial: Preciosa entrevista con Adela Micha. Lo he pasado muy bien!

27 nov. 2009

ENTREVISTA A CONCHA BUIKA: "Vivir de amor"


Concha Buika canta las mejores canciones de Chavela Vargas. Un encuentro virtual entre dos mujeres capaces de desgarrar el corazón con su voz y su presencia. Pero para la descendiente de guineanas –su árbol genealógico es un matriarcado, dice–, ese repertorio de amor y dolor es sólo una estrategia para desdramatizar: ¿De qué sirve morir de amor si siempre se resucita y se vuelve a morir después?

Concha Buika está en la suite de un hotel porteño, en maratón de entrevistas. Presenta El último trago: regalo del cumpleaños número noventa de Chavela Vargas. Trece temas con repertorio de la mexicana, grabados por Buika y Chucho Valdés en once horas en los estudios Abdala, en Cuba. El listado de periodistas y fotógraf@s que esperamos para subir a la habitación de Buika es extenso. Tenemos fe. La historia de cómo esta mujer nacida en 1972 en Mallorca, descendiente de guineanos, llegó hasta acá –segunda visita a la Argentina– viene acompañada de algo más que grandes críticas y elogios a una voz libre como el flamenco, el jazz, la copla y la ranchera mexicana. Muchos piropos vienen de la comunidad cultural progre, como Pedro Almodóvar o Joaquín Sabina, seguidores de la primera hora, antes de que arrasara en Europa y América latina con Mi Niña Lola y Niña de Fuego, del sello discográfico de Limón, donde Buika es “una punta de lanza”.

Los archivos son generosos con ella. Incluyen anécdotas que otros preferirían olvidar. Buika ha contado que cuando Chavela la escuchó por primera vez la hizo callar. “Necesitas mucho todavía para cantarme”, le advirtió allá lejos la Vargas. A Buika tampoco le dan miedo las palabras. “Soy bisexual, trifásica y tridimensional”, le dijo al periodista Manuel Cuéllar de El País, al explicarle su tríada amorosa de aquel momento: “Un matrimonio a trío es lo más cómodo, coherente y emocionalmente divertido que he encontrado”.

Cuando llega el turno, Buika se adelanta y saluda. Sonríe. El vestido –hecho por su hermana– celebra su porte de diosa africana. Cabeza erguida, ojos de pantera, nariz oronda sobre boca ancha de idéntico color chocolate con leche del vestido. Manadas de trencitas van y vienen por el cráneo con forma de luna. Se disculpa con esa voz aguda, algo rasposa: “Soy vergonzosa para la foto”. Desliza: “¿No molesta si me fumo uno para relajarme”. Arma y cuenta. “No fue fácil: de ser una persona a la que nadie le quería dar un trabajo a verme en una gigantografía. Me fotografié desnuda para vencer el miedo a mi imagen.”

¿De qué trabajaste antes?

–En la barra de una discoteca, en un teléfono erótico, muy payaso y muy estúpido. En Mallorca éramos tres familias de africanos. Me presentaba en los trabajos, ni me dejaban hacer la prueba. ¿Sabes por qué hoy una mujer tiene bastante más preparación en muchas cosas que un hombre? Porque es la que lo tuvo más difícil. Eso te hace desarrollarte como un animal. La evolución viene tras la necesidad. Es extraño ser la única negra de la discoteca, del bar, de la biblioteca. Un poco freaky pero lo que he pasado, no conozco otra cosa.

¿Te dejaste de sentir rara?

–No es que lo dejara de sentir. Ahora me enorgullezco. La única Buika en la sala. De alguna manera todos nos sentimos bichos raros. Sabemos desde dónde hablamos pero no desde dónde nos escuchan. Y de repente saberte distinto ya no molesta. Al revés: da muy buen rollo.

Tiene en la base de la nuca un tatuaje: la inicial de su hijo Joel, de 10 años. Otro en el brazo izquierdo, nombres de nueve musas. Además de sus hermanas, ahí están madre, abuela y bisabuela, que huyeron de Guinea Ecuatorial a Mallorca. “Kitailo es mi abuela y el espíritu que me guía. Vengo de un matriarcado y veo un matriarcado fuerte en la Argentina. Sois el país más africano que existe. Esa relación espiritual que tenéis con las cosas es brutal. Buenos Aires es una acrópolis que tiene la civilización y lo salvaje, no se da en Europa. Aquí se nota, se palpita. El otro día desempolvé un disco de Mercedes Sosa. Desde su simpleza, ese rellenar el cielo de la boca con cada palabra, tiene una inteligencia natural, es muy Africa.”

¿Vas seguido?

–Estuve en Mozambique hace poco, en un teatro hermoso con dos mil personas. No había un negro. Si yo hubiera sido una cantante inglesa rubia maravillosa no me hubiera sentido tan mal. Me sentí tan extraña, prefiero no pisar el continente por un tiempo.

¿Cuáles son tus primeros recuerdos con música?

–Mi música llegó antes que yo. El canto de mi madre y mi abuela. Cuando ella no se atrevía a decirle algo a mi madre se lo cantaba. Se ponía a tender la ropa y a cantar. Y estaba mi madre en la cocina, gritando: “¡Mirá qué me está diciendo!”.

¿Y tu padre?

–Mi padre no es. Se fue cuando yo tenía 9 años. No me caía bien. No pasa nada.

¿Lo volviste a ver?

–Yo no. Volvió después de 26 años, tocó la puerta de mi madre y dijo: tengo hambre. Mi madre flipaba. Ella tiene mucha fe. Imagínate: sacó a la familia adelante sólo con la fe. Limpiaba en casas y hoteles. Todos sus hijos estudiaron, somos buena gente.

¿Le abrió la puerta a tu padre?

–Le abrió, le puso un plato, le prestó un pijama de mi sobrino. Al día siguiente le dijo: “Ya está, chau”. Imagínate, la mujer ya casi con 70 años. Hace dos se apuntó a la universidad. Está haciendo la adaptación al estudio para mayores y seguirá Filosofía. Cree que no está bien que las mujeres hayamos perdido la capacidad de la fe, que a ella le ayudó tanto. Me decía: “Tú fumas porros, ok, se puede tener fe y fumar porros, no creo que sean cosas que vayan reñidas”. Ibamos a la iglesia los domingos. Era africana, le vendían todas las motos. Por mi casa han pasado mormones, cristianos, testigos de Jehová y de cualquier cosa. Escuchaba a todo dios. Mientras ella pudiera seguir en su ejercicio de la fe le daba igual con qué iglesia. Gran lección.

Buika señala un florero sobre la mesa, una rosa amarilla. Golpea con los dedos la madera.

–En el único arte que cree el africano es en el arte natural. El que hace que tú veas que esto es una maravilla. El sonido de un tambor. Nuestro canto es arte natural.

¿Cuándo sentiste que tu voz tenía algo especial?

–Nunca lo he sabido. Simplemente me empezaron a dar dinero. Mi tía cantaba en un hotel y yo trapicheaba en una barra de Mallorca. Mi tía le dijo a mi madre: “¿Una niña que cante para un grupo de blues?”. Mi madre dijo: “Conchi canta muy bien”. Y yo: “No sé cantar”. Que sí, que pin que pan y me dieron diez mil pelas. Luego el sinvergüenza del grupo me engañó: decía que a las cantantes las hacían pagar para que pudieran exponerse, por si había ojeadores que las contrataban para hacerlas famosas. Me dijo: “A ti te dejan cantar gratis porque cantas muy bien”. Yo encantada. Tenía 17 años.

¿Eras muy distinta?

–A los 17 todas somos modelos, cantantes, presentadoras, lo que nos pongan. Hay algo que me parece curioso. Aquí no sé si tenéis este problema: en España tenemos el tema de la violencia de género.

Sí lo tenemos, es grave.

–Cuando yo era niña, no recuerdo a una compañera riñendo porque un niño le pegase. Más bien lo contrario: que la bruta de la clase le había dado una hostia al pobre desgraciado y le había dejado hecho polvo. Pero nos obsesionamos con volvernos mujeres. Matamos a la niña que llevamos dentro. Queremos ser la mejor madre, la mejor hermana y estar guapísima, tener autoestima, ser divina. No se puede tanto. A veces creo que lo de ser mujer es otro invento del hombre. No seamos nada. Seamos lo que nos dé la gana. Estamos educando niños, no deberíamos caer en esas trampas. No sé de hembras de otra especie que no sepan darle de comer a sus hijos.

¿Cuál es tu punto débil en esas trampas?

–Intentar aprender de lo que hay delante, no del recuerdo. Para aprender hay que recordar cómo hacíamos las cosas cuando no teníamos miedo. Ya hicimos todo, fuimos libres. ¿No te acuerdas? Cuando éramos niñas. Recuerda cómo es. No es aprender ni volver, es recordar. Nos tienen engañadas con muchas cosas. Nos hicieron pensar que la soledad era un martirio. La soledad es la mayor de las libertades, el lugar donde uno se construye. Soy una diosa, soy divina, soy impresionante. La que no piense así lo lleva muy mal.

El primer tema del disco es “Soledad”.

–Sí. La llamé: “Ay Chavela, me siento muy solona”. La vieji me azotó: “Pues mija, respete la soledad, déle su rinconcito ahí, bien adorada”. Es un momento mágico. Es importante para nosotras, que tenemos mucho que construir, tía. El disco hace referencia a la soledad de otro perfil. Lo que hizo esta mujer, el maestro José Alfredo Jiménez y otros fue solemnizar el dolor. Yo he sufrido y sigo sufriendo, pero con la cabeza muy alta y unas ganas de vivir que me muero. El disco me ha ayudado a reabrir viejas heridas. He estado muy cómoda en mi papel de víctima. Hay que desdramatizar. Se sobrevive al desamor. Morir de amor no sirvió.

¿Y los hijos?

–Son tu corazón. Siempre están ahí. Mi hijo está con su padre en Madrid, estudiando. Con el padre nos separamos para seguir juntos toda la vida. Tenemos una estructura tribal. Vamos donde nuestros hijos estén bien. Quería que creciera en Mallorca, con la naturaleza. Luego me lo llevé a la capital, para prepararlo para un mundo duro. Su papá me siguió. Allá donde al niño le convenga ir ahí vamos. Hace poquito empecé a salir con una chica, un ángel, lindísima. Por eso: morir de amor no sirvió. Viene otro morir que te deja en brazos de un nuevo morir y conduce a otro morir que hoy te está matando.¤

Concha Buika presenta el 10 de diciembre en el Teatro Gran Rex su trabajo reciente: El último trago, una recopilación-homenaje, con las mejores canciones de Chavela Vargas. En el CD la acompaña Chucho Valdés.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar

26 nov. 2009

La sensualidad del jazz en voz de las mujeres más conocidas del mundo en el Festival Ejazz

Del 1 al 5 de diciembre el Festival Ejazz reunirá en Puebla a la voces femeninas más destacadas de este género musical, como es Yekina Pavón (Tabasco), Alexa Du Brazil (Brasil), Concha Buika (Palma de Mallorca), Nectli Sax Quartet (DF), Dulce Resillas (DF), Argelia Fragoso (Cuba), Ana Sánchez (Puebla), Nur Octeto (DF), Beaujean Project (DF), Payín (México) y la presentación del grupo Calacas Jazz Band (México).

A propósito del homenaje que se rendirá a Chavela Vargas en Tepoztlán, Morelos, Concha Buika está en México para participar en Puebla en el Ejazz, pero también en la ciudad de México, en el Centro Cultural Ollin Yoliztli. Recientemente, la intérprete de Macorina reconoció a Buika como su sucesora en España, y a Lilia Downs en México.

El festival, que por segundo año se realiza en esta capital, es organizado por el Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla como parte de los festejos de la temporada decembrina.

Fuente: http://www.lajornadadeoriente.com.mx

Entrevista a Concha Buika: “El mundo de la música es inhumano”


El año pasado, Concha Buika se presentó por primera vez en Buenos Aires, pero no fue un recital grande ni abierto al público, sino simplemente un encuentro ante periodistas, con el marco intimista de bar Library Lounge del hotel Faena. Y fue toda una revelación: a solas con el pianista Chano Domínguez, cantó temas como “Mi niña Lola” (que le dedicó a José Sacristán, presente a pocos metros) y el tango “Nostalgias”. Ambas profundamente emotivas y desgarradoras, con un estilo capaz de unir la improvisación del flamenco con el jazz, con una originalidad desbordante.

Muy pronto, el jueves 10 de diciembre, Buika dará su primer concierto propiamente dicho, en el teatro Gran Rex, dentro del ciclo “Personal Jazz Night”. Y así como su visita anterior coincidió con la edición del álbum Niña de fuego, ahora se junta con el lanzamiento de El último trago, basado en el repertorio de la gran Chavela Vargas, con producción de Javier Limón y el piano de Chucho Valdés. Otra exquisitez, de la cual la cantante criada en Mallorca (pero nacida en Guinea Ecuatorial) habló apenas llegó al país.

–¿La propuesta de hacer este disco te dio miedo o sorpresa?

–¿Miedo, por qué? ¡No, no hay que tener miedo a vivir! A mí me llamaron diciendo que habían pensado en este proyecto y creían que yo era el medallón de gloria. Así que nos juntamos con el maestro Chucho y lo armamos.

–Pensaba que tal vez intimidaba el repertorio.

–¡No le tengo miedo a nada! Yo he estado mucho años con miedo a mí misma, como todos. Y no me pienso creer eso nunca más. Ahora tengo siete notas, un bemol, un sostenido, mis recuerdos, mi ira y mi alegría, ¿quién me va a poder decir que no a algo?

–¿Cómo será el repertorio de este show?

–¡Ay, no sé, ya veré! No tengo ni tendré nada de listas fijas. Yo no he visto pasar dos veces al mismo pájaro. Nunca he visto a una ola rompiendo en la playa dos veces igual.

–¿Cómo viene esta gira que recien comienza?

–No sé si recién comienza, porque llevo dos o tres años sin parar. Yo creo que el mundo de la música es inhumano, a todos los niveles. Sinceramente, me siento muy orgullosa de esta gran crisis que se está viviendo, a ver si reinventamos todo y hacemos las cosas mejor. De igual modo, hablo de otros mundo, eh, porque no se puede tener a una persona 10 horas fuera de su casa. Esa es una maldición y una necedad. Hablo igual del mundo del pan, la leche y la electricidad, no sólo de la música. No se debe tener a una persona 10 horas fuera de sí misma.

–¿Cómo debería ser todo?

–¡Es que no se puede corregir un mundo que depende tanto de otros mundos! Son muchas cosas las que se podrían hacer mejor, y no sé si soy yo la adecuada para ello. Mi bisabuela nació en taparrabos, mi abuela también, ¿qué voy a saber yo de cómo se arreglan los mundos? Pero desde mi humildad y mi inconciencia creo que un pequeño pasito sería dejar de comprar discos de gente que ya murió. Esos discos tendrían que estar en todas las escuelas e institutos y universidades, porque es un legado de personas que se ganaron el don de la eternidad. Son secretos que debemos compartir, porque esas personas nos cuentan de cómo sobrevivir y continuar. Dejaron un mensaje para todos. No compremos discos de personas muertas, ¡que sus bisnietos pueden trabajar, cojones!

“Bisexual, trifásica y tridimensional”

A los 37 años, Concha Buika es una figura importante en la escena española e internacional. Su carrera es tan extraña y fascinante como su voz, dado que en la década del 90 trabajó en producciones de La Fura dels Baus y participó en la banda de sonido de la película Km 0. En el año 2000 cantó en casinos de Las Vegas como imitadora de Tina Turner y también estuvo en el prestigioso festival Blue Note. Y hasta es posible hallar su voz en temas dance y house de productores como David Penn y DJ Chus.

Su debut discográfico fue en el 2005 y el siguiente incluyó coplas tradicionales y bulerías, con un guitarrista de lujo como Niño Josele. Su tercer álbum con canciones propias, Niña de fuego, fue nominado al Grammy Latino como Álbum del Año, y ahora llega esta sorprendente lectura de las canciones que se hicieron famosas en la voz de la gran cantante mexicana Chavela Vargas.

En sus entrevistas siempre incluye frases polémicas, como su famosa definición: “Soy bisexual, trifásica y tridimensional”.

Fuente: http://criticadigital.com/

24 nov. 2009

CARTEL PROMOCIONAL DE BUIKA EN VIVO EN LATINOAMERICA

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ENTREVISTA A CONCHA BUIKA EN LA RADIO ARGENTINA BLUE FM EN EL PROGAMA "TE LO DICE UN AMIGO"






CONCHA BUIKA SE ENCUENTRA EN BUENOS AIRES DE PROMOCIÓN Y MAÑANA A MEXICO


Terminando las entrevistas con Pagina 12; Revista Ñ, Ambito Financiero, Diario Critica. Mañana a las 11 empezamos en Radio Blue con Sergio Lapegu

Buenos días desde Buenos Aires. Primer día de promoción aquí. Preparando el concierto del día 10 de Diciembre en el Teatro Gran Rex.


Fuente: Facebook oficial de Concha Buika

23 nov. 2009

ENTREVISTA A BUIKA HACE UNAS SEMANAS CUANDO ESTUVO EN BARCELONA DE PROMOCIÓN

Buika ens presenta el seu nou treball 'El último trago', un tribut a Chavela Vargas que ha enregistrat íntegrament a l'Havana de la mà del gran Chucho Valdés.

Para ver el video de la entrevista a Buika en Barcelona click: AQUÍ


CONCHA BUIKA RECOMIENDA UN CANTANTE, UN LIBRO Y UNA PELICULA

Para ver el video click: AQUÍ


(CRITICA DEL NUEVO DISCO) Buika y Chucho, unidos por las raíces

“El último trago”

Calificación: Excelente. Disco de Concha Buika con Chucho Valdés.
Canciones: Soledad; Sombras; Las ciudades; Cruz de olvido; El andariego; En el último trago; Se me hizo fácil; Un mundo raro; Las simples cosas; Somos; Luz de luna; Vámonos. Producción: Javier Limón.
Sello:
Warner.
Precio sugerido:
$ 41.

Que Javier Limón, el mismo que se despachó con una brillante producción para el impecable Paz, de Niño Josele, se ponga tras el vidrio para un disco que junte a la mallorquín Concha Buika y al cubanísimo Chucho Valdés, resulta una garantía de calidad tan evidente que hasta se puede sentir un dejo de aburrimiento anticipado, previo a la primera escucha de El último trago.


Pero eso pasa sólo hasta que empieza a sonar Soledad, el track uno. El disco, que efectivamente los juntó en torno al repertorio de la inmortal Chavela Vargas, es, digámoslo de entrada, una delicia de jazz latino (que no sólo flamenco) a la misma o mayor altura que el Lágrimas negras, de Bebo y el Cigala. Y fue grabado en sólo 11 horas, en La Habana. Algo que en tiempos de producciones discográficas, equivale a un suspiro.
Pero hay que hacer caso a las palabras de la misma Buika cuando presentó oficialmente el trabajo (“Costó un poco al principio porque no son canciones muy fáciles, pero una vez que se dio el pistoletazo de salida los temas fueron rodando”) y escuchar el resultado para entender cómo y por qué la combustión espontánea existe en términos musicales.

Lejos de lo obvio. Lejos de la obviedad que supondría una rendición al particular estilo de Vargas y a los toques de ranchera, la voz de Buika no puede sino ubicarse en el extremo estilístico diametralmente opuesto, tiñéndolo todo de una profundidad que las letras de José Alfredo Jiménez no habían conocido, ni siquiera en las cuerdas vocales de Chavela. En el último trago es, de todos, la pista por la que hay que descubrir el ingrediente secreto del álbum: ahí está el piano de Chucho despojado de cualquier cosa que no sea la voz descendiente de Guinea Ecuatorial de Buika, y sin embargo no parece que faltara nada. Una buena lección de cómo hacer de una versión un nuevo y original clásico.


Pero además están Un mundo raro, que desgarra desde un lugar bien distinto al amor de culebrón mejicano aunque su letra diga lo contrario; o el Vámonos del final, también y oportunamente encarado como un diálogo entre las teclas prístinas y la voz a medias ronca, a medias susurrada que mandan en todo el trabajo.
Por supuesto, no sólo de Jiménez se nutre el repertorio del símbolo de la canción mejicana del que con justicia se apropia la española. Agustín Lara debería vivir no más para escuchar la enésima versión de Se me hizo fácil y descubrir todavía otra mirada, una que se detenga en el bolero y extraiga de ahí todo lo afrocubano posible para convertirlo en un suave son. Del oajaqueño Álvaro Carrillo está Luz de luna, adornada por el trompetista promesa de la isla: Carlos Sarduy, de 21 años.


Y ya que estamos de autores, la sección de los argentinos está bien cubierta con un conmovedor registro de Las simples cosas, de Tejada Gómez y César Isella, seguido por un Somos, de Mario Clavell, con lucimiento del contrabajo de Lázaro Rivero Alarcón y la percusión de Yaroldy Abreu, parte del personal estable de la Chucho ValdésLa mejor referencia que podría tenerse del material, tal vez, está dada por Pedro Almodóvar, fan de la Vargas tanto como de Buika, en el escrito que sirve de prólogo al disco: “A Buika y a Chucho les une África, y Cuba palpita en cada una de las teclas del pianista, tan ecléctico como la intérprete. Viendo cómo Concha se acerca a la copla, el tango, las bulerías, el bolero, la música cubana y el jazz, digiriendo y mezclando todos los géneros de un modo tan espontáneo y magistral, uno piensa que el futuro no puede ser tan malo como parece”.

Gracias, Pedro.



Fuente: http://www.lavoz.com.ar

Pablo Leites
De nuestra Redacción
pleites@lavozdelinterior.com.ar

22 nov. 2009

Concha Buika -Tu caramelo (Conciertos de Radio 3, año 2005)

Casi ningun video hay por la red de Buika en directo con canciones de su disco honónimo BUIKA (2005). El tema es TU CARAMELO y lo interpretó en un concierto que hizo en 2005 para LOS CONCIERTOS DE RADIO 3 (RTVE)

17 nov. 2009

Concha Buika el 12 de noviembre de 2009 en la Sála de Cámara del Kursaal de San Sebastián (Guipúzcoa)

Buika arrasa en París, la meca del jazz, para cantar magia, amor y paz ante más de 1600 personas

La cantante mallorquina Concha Buika arrasó el pasado viernes en Francia en su concierto presentación ante más de 1600 personas.

El pasado viernes 13 de Noviembre Buika tocó en Paris en la mítica “Salle Pleyel” ante un público enfervorizado que aplaudió de pie a nuestra cantante española. Una vez más el público francés se rindió a sus pies.

Acompañada de Iván “Melón” Gonzáles al piano y del percusionista Fernando Favier, Buika cantó las canciones de “El último trago”, el nuevo álbum que ya ha salido a la venta el pasado 20 de Octubre a nivel mundial.

El álbum, grabado con la colaboración de Chucho Valdés y bajo la producción de Javier Limón, es un excepcional homenaje a la cantante mexicana Chavela Vargas, a quien Concha Buika profesa enorme admiración y cariño, y este cariño es mutuo, dado que Chavela en alguna que otra oportunidad ha dicho que la considera su "hija negra".

En este nuevo disco que pasea por el mundo revive "lo que vivió Chavela", dice Buika, que "son secretos compartidos por todos".

Buika se trasladará la semana entrante a Argentina y a México donde mezclará la promoción con actuaciones en vivo:

30 de Noviembre: Festival Internacional de Campeche (México)

04 de Diciembre: Sala Nezahualcoyotl – D.F. (México)

05 de Diciembre: Festival de Jazz de Puebla (México)

10 de Diciembre: Teatro Gran Rex de Buenos Aires (Argentina)

Fuente: http://warnermusic.es

16 nov. 2009

NUEVAS FECHAS DE LA GIRA "EL ÚLTIMO TRAGO"

Nuevos conciertos de Buika para este 2010



• 23 Mar 2010

Plaza de Toros de Bogotá
Festival Internacional de Teatro de Bogotá
Colombia

• 21 Mar 2010
Festival de Costa Rica
Costa Rica

• 20 Feb 2010
Teatro Juan Bravo
Segovia

• 14 Feb 2010

Palau de la Música
Valencia

• 22 Ene 2010

Teatro Bretón
Logroño

• 16 Ene 2010
Guimaraes
Portugal

• 9 Ene 2010
Colomiers
Francia


Últimos conciertos de Buika en 2009

• 10 Dic 2009
Teatro Gran Rex
Buenos Aires
Argentina

• 5 Dic 2009
Festival de Puebla
México

• 4 Dic 2009
Sala Nezahualcóyotl
Centro Cultural Universitario, D.F.
Boletos en Taquilla

• 30 Nov 2009
Festival Internacional del Centro Histórico
Campeche, México
Entrada libre

15 nov. 2009

Entrevista a Concha Buika: "La diosa de la fusión" (LCD)

SAcaba de editar un disco para homenajear a Chavela Vargas junto a Chucho Valdés. Dos ascendentes africanos para universalizar el llanto del mariachi que ha sido aplaudido por Almodóvar y Sabina. “El último trago” ya está en el país y ella habla con “LCD” de amores, bares y desengaños. “El motivo de vida es un latido”, dice y quiere venir a Chile.

La diosa de la fusión

Su fusión es extraña. Y no sólo de música, sino de vida. Concha Buika (37) nació en Palma de Mallorca y se crió entre gitanos. Pero su herencia es africana, de Guinea Ecuatorial, donde la tribu de los boobe sobrevive pescando.

Desde Malabo llegó a España su madre, una mujer que no ha parado de bailar en su existencia, sin importar si es rock o bolero. Todo lo baila. Y Buika, de pequeña, todo lo absorbe. Dice que nació con una melodía encima. Que no eligió la música, sino que ella fue la elegida.

“No fue una decisión que tomara yo, es una decisión que tomó el destino. Yo soy una chica de barrio. No escogí nada, me ofrecieron dinero por cantar y dije bueno. Los pobres no elegimos. Siempre viví en la música, soy africana de origen y los africanos necesitamos la música como un aspecto vital, para vivir, para sentirse más cerca de Dios”, dice al teléfono desde Madrid, mientras se apronta a seguir con la gira que concibió gracias a “El último trago” (Warner, 2009), disco homenaje a Chavela Vargas que grabó con el pianista Chucho Valdés y que la podría traer a Chile.

Al comienzo de la conversación su voz suena seca y seria, pero los recuerdos de infancia inevitablemente la llenan de risa. “Mi madre no entiende nada, hasta hoy sigue igual, sigue bailando.

Da lo mismo si el tipo que hace música tiene una cresta o unas greñas que le llegan hasta el suelo, ella baila. Si su cuerpo se puede mover ella está contenta”, relata esta miembro de una familia de seis hermanos.

“Y mi padre por ahí tuvo unos cuántos más, tengo algunos como champiñones, que crecen detrás de los árboles…”, dice ahora riendo y recordando que una vez vio a un chico lindo con el que quiso liar, pero que se parecía sospechosamente a ella. Imagine el resto de la historia, porque la suya es una familia de artistas y locuras, con una hermana diseñadora de alta costura, uno que se prepara para ser director de cine y todos fanáticos de la música. “Y tengo un hermano medio rarete que ha salido de tu profesión (periodista)”. Le dicen Judas y por él, cuenta Buika, su clan se pregunta “¿Qué hicimos mal…?”.

-¿La oveja negra?

-La blanca.

LA SACERDOTISA DE ALMÓDOVAR

El cineasta Pedro Almodóvar dice en un texto para el “El último trago” que Chavela creó con su voz un monumento a la pasión desatada, al desgarro, al abandono del ser amado, a la oscura soledad bañada en mares de alcohol.

“La ceremonia en que convertía sus actuaciones tenían la intensidad de un culto religioso en el que Dios era sustituido por el ser amado. Buika sin proponérselo es la nueva gran sacerdotisa de esta forma de mística. No concibo un homenaje más certero a Chavela que el que le hace la cantante afromallorquina en ‘El último trago’, que es como decir en el último suspiro”, remata el manchego.

Cómo una chica africana llega a convertirse en una de las mejores exponentes del flamenco actual y conquista las almas de los cracks de la cultura hispana. Ella cree que fue su hábitat y de nuevo el destino.

“No creo que el flamenco sea una cosa de españoles, ése es un concepto que vive en las afueras. Yo crecí en un barrio muy flamenco y desde bien chiquita en la barriada todos mis amigos eran gitanos, ahí las niñas pasan gran parte de la vida cantando. Y yo lo hacía. Bajaba a la calle y me dedicaba a eso, a cantar, a bailar”.

En esos movimientos de su carne morena, fue enamorando con un eclecticismo que no teme mezclar rancheras, son y cante.

“Tener miedo a la fusión es tener miedo de uno mismo. Somos todos seres fusionados. Toda nuestra vida es una fusión, todo lo que nos mantiene vivos es una fusión. Es lo que somos. Lo que hoy defienden los puristas fue también el modernismo de hace 50 años. Nosotros estamos en todas las músicas, lo que no quiere decir que todos los estilos sean iguales, pero va por la necesidad de expresar. La gente necesita expresar las mismas cosas. No hay muchas diferencias entre las letras de un país a otro. Todos reclaman lo mismo, quizás un poco más de amor, un poco más de cordura, un poco menos de locura, un mundo más selvático. Todas las canciones del mundo reclaman lo mismo.

-Y sobre fusiones… ¿te gustan los grupos Ojos de Brujo o Los Bichos?

-SÍ, claro… además me caen muy bien. Pero no me siento como para juzgar el trabajo de otros. Hay una realidad que es la mancha enorme que queda cuando todo el público se ha marchado de un concierto. Es la huella de un grupo de personas que por un momento ha estado de acuerdo en lo mismo. Y eso está muy por encima de los gustos personales. Puede suceder que un grupo o una cantante no me llame la atención, pero solamente por juntar cien, diez o siete personas en un recinto dejándose el corazón, yo a ese artista le beso los pies y doy gracias por que exista. Si se ven personas unidas, con ganas de amarse, si eso lo consigue un compañero, pues le como el corazón.

Buika es potente. No va del sueño a la poesía, sino que aterriza sus convicciones y las vive. “Soy una mujer tribal, vengo de una familia que pertenece a una tribu. Vamos zumbando y delirando por la vida. Lo que nos traiga Dios. Yo no busco nada, yo encuentro…”.

-Pero la tribu en nuestra sociedad tiende a desaparecer y son las minorías las que suelen rescatarlas, si es que pueden.

-Tendemos a reflejar lo que nosotros vivimos. Creo más bien que la tribu se adapta a los nuevos tiempos. No creo que desaparezca, porque los individuos que venimos de pasados tribales recientes necesitamos muchísimo esas relaciones para no desaparecer, lo llevamos en la sangre. Lo que he aprendido es lo que me han enseñado mis padres y es lo que pienso enseñarles a mis hijos. La crisis económica grandísima que hemos vivido, no es más que un reflejo de la verdadera crisis que está viviendo el ser humano que es la crisis del alma. Ya no se puede trabajar más horas y cobrar menos dinero, esforzarse más y pretender más de un ser tan simple como el humano. Creo que la tribu va a reconstruirse, tiene que volver a salir la necesidad de establecer nuevos modelos de familia, nuevos modelos de pensamiento, el ser humano necesita volver a creer en sí mismo como individuo.

EL ÚLTIMO TRAGO, CON QUIÉN

“No tengo certezas, pero creo que el proyecto nació de una botella de ron mal acabada. Algo así tiene que haber sucedido…”, dice Buika para referirse a “El último trago”, el flamante elepé que grabó en Cuba junto a Chucho Valdés, en homenaje a la Vargas.

ImagenLa historia del génesis sería más o menos así: un trío de compinches compuesto por Bebo Valdés, Pedro Almódovar y Javier Limón se reunieron en una casa o en un bar.

“Un trío de locos”, remarca Buika, que “hasta que no se acabaron la botella, fliparon y se emborracharon, no concibieron el proyecto. Luego nos llamaron a Chucho y a mí… cosa de locos”, comenta.

Y es que parece curioso: un disco con una africana de Mallorca y un africano de Cuba cantando rancheras. “Insisto, tuvo que venir por fuerza de una botella de ron mal acabada”, ríe la morena.

Grabaron en La Habana sin parar durante 11 horas. Ahí se quedaron y tocaron. “Es una ciudad extrañísima, muy divertida. Fue una especie de sueño. Llegas y te pones un abrigo de humedad, como si te hubieras fumado siete porros”, recuerda la mujer que conoció a la homenajeada a los 18 años en una residencia de estudiantes, aunque sus canciones las oía desde pequeña, mientras la silueta de su madre se dibujaba en la pared, haciendo un torbellino con esas caderas benditas.

-Dijiste: “Chavela es una persona tremendamente mala leche”.

-Ja, ja, ja… Sí que lo es. Y me encanta eso, por derecho por supuesto. Mala leche por derecho y a mucha honra.

-¿Resultó especial que Cuba se transformara en la plataforma de este disco?

-Es un lugar muy curioso, me encantó. En España cuando la gente quiere viajar a África y le da miedo pues viaja a Cuba. Pero Cuba no es África. África está en España, en París. Cuba es un país que se está reinventando, comenzando a nacer. Maravilloso. Estamos a punto de presenciar la primera civilización selvática y civilizada, lo que me da una emoción que te cagas. Es un país libre de pecado, de toda culpa, libre de todo, donde se vive la inocencia, me encantó.

MEXICAFRICA

En un blog dedicado a la cantante (http://buikafans.blogspot.com/) hay una sección donde otros notables responden con quién se tomarían el último trago.

Ahí Joaquín Sabina dice que el penúltimo se lo tomaría con Chavela y con Concha, con Leonard Cohen y con el inmenso José Alfredo Jiménez, autor de muchas de las canciones que popularizara la Vargas y que hoy se propagan como un virus en la belleza de Buika, quien se lo tomaría con todos los que van a verla a un concierto.

-¿Por qué te juegas con el canto solemne a la tristeza, como el de José Alfredo Jiménez?

-Acostumbramos hablar esos temas con grandes distancias, cuando por dentro nos está doliendo. El victimizarse es aparentemente un as que tenemos bajo la manga, pero también es un arma de doble filo. En las canciones antiguas no era así. Uno lloraba su pena pero lo hacía desde un pedestal distinto. Antes uno podía pedir de rodillas, pero con la cabeza alta, dignamente. Hoy es mejor decir, le dejé yo, a decir me dejaron. En nuestra sociedad tan competitiva no podemos permitir que nos dejen por una cuestión de orgullo. Antes las penas se lloraban… y por eso se mejoraban.

-México revitaliza el despecho a punta de tequilazos…

-Es el reconocimiento del mismo mortal. Es algo como “por aquí he pasado yo alguna vez”. El que quiere entrar al desierto con medio vaso de agua está jodido. Pero si llevas 25 años tratando de entrar al desierto con el mismo vaso de agua, pues hasta te ríes.

-Compraré un botellón más grande.

-Ja, ja, ja… Pero esta sociedad moderna también tiene cosas muy bellas además de las pestes, como el reconocimiento de la autoestima que ha lanzado el desamor a otra dimensión. Ya no es tan trágico ni horrible. Hoy está la opción de verlo como la única forma de regresar el amor a tu vida. Comienzan los días en que abres los ojos, como cuando eras adolescente, te preocupas de ti. Ahí debes aprovechar porque pronto volverás a entregar el corazón, nos gusta entregarlo y eso es justo. Estando en ese proceso uno abre la puerta a nuevas gamberradas y eso es más divertido que pasar escondido teatralizando tan horriblemente cortándote las venas. Ya ha dejado de ser lícito el culpar al otro por que no te quiera. Es algo tan sencillo, es una opción libre. Dejar es un acto de cariño, para que voy a estar aquí haciéndote perder el tiempo. El desamor es algo que nos hace volver a querernos a nosotros mismos.

VOLVER

-Hablas mucho de África, ¿has ido?

-Estuve en Mozambique en un teatro con 2.000 personas y no había un solo negro.

-Fuerte…

-Muy fuerte. Una lectura y un trasfondo triste que no sé cuál es. Es como si fuera a Chile y me metiera a un teatro a cantar y sólo hubiese noruegos. Ya está bien de eso.

-¿Y a tu tierra en Guinea volviste?

-No, pretendo ir ahora. Pero pasa que cuando tienes dinero es porque estás trabajando y no tienes tiempo. Pero cuando tienes tiempo es porque estás en paro y estás más colgao de pasta. Siempre estuve en esas…

Aunque su compañía discográfica no ha confirmado la visita, Buika asegura que vendrá a tocar a Chile en un viaje a Latinoamérica cuya travesía cuenta presentaciones en México y Argentina, el 4 y 10 de diciembre, respectivamente. “Más vale que vamos a Chile”, dice ella, y si lo hace (atinen productoras) podría venir con el productor Javier Limón, dedos tras Paco de Lucía o Andrés Calamaro, y uno de sus mentores, con quien tiene una relación que traspasa el trabajo.

-¿Son marido y mujer?

-Nosotros somos la materialización de uno de los sueños de Henry Miller. Es verdad. Él decía que el arte era como follar. El arte era como salir de mí para entrar en ti. Era lo más parecido al sexo que conocía. Creo que Javier Limón y yo somos amantes de esos conceptos. De la comunicación a través de los sentidos por el arte. El poder conectarte con la persona a través de la ropa y a través de la piel y de todo lo que él crea. Es lo que pasaba cuando Billy Holliday cantaba, los mismos personajes que no podían sentarse al lado de ella por ser negra, pagaban por ir a verla. Esa conexión con el arte es la síntesis de ese pensamiento. Lo que hacemos es más grande que nosotros mismos.

-¿Es tu motivo de vida?

-No, el motivo de vida es un latido, y que la sangre siga. Para eso hay que darle ganas al corazón para que la sangre siga subiendo y el corazón siga latiendo. Dentro de eso y de la fe, creo que se encuentra todo.

-¿Y para dónde vas?

-No lo sé, porque no me importa. Soy una persona que no se tiene miedo, que vaya donde vaya estaré… guapamente.

A lo lejos suenan tambores. La tribu canta a la divinidad y una mujer mayor sigue bailando, mientras su hija se encamina por el soul, el flamenco y las rancheras, no puede parar… que nunca pare.

Fuente: http://www.lanacion.cl

VIDEO ENTREVISTA A CONCHA BUIKA

13 nov. 2009

Concha Buika, en la meca del jazz para cantar magia, amor y paz con Chavela

Concha Buika, la cantante española de origen guineano y voz desgarradora, la "hija negra" de Chavela Vargas, actúa hoy en París decidida a dar a su público francés "magia", "amor" y "paz", Ver imagen en tamaño completosegún declaró en una entrevista con Efe.

Recién llegada de San Sebastián, esta artista que dice "limitarse a cantar" allá donde le dicen que tiene que hacerlo, se dispone a tomar el escenario de la Sala Pleyel segura de que "todos queremos lo mismo, sensación de paz, instantes mágicos en el momento que se vive, sensaciones de bienestar" y alguna que otra cosa más.

"Yo me limito a cantar, no tengo ni idea de donde actúo ni me entero de nada de todo eso. Abro los ojos y me dicen 'para allá', y yo sólo me doy cuenta cuando estoy delante de la tribu", comentó la intérprete, que el pasado 28 de octubre abrió el Festival de Jazz de Zaragoza.

De París, entre otras muchas maravillas celebró "estar pisando la cuna del jazz", pues en Estados Unidos nacieron la mayoría de sus grandes músicos, pero "no se les daba ni bola"; en cambio, en París se les trataba "de señores".

"Para mí, que vengo del jazz, que es la música con la que yo he crecido, París es una meca. Cualquier 'jazzista' te hablará de París como uno de los cielos que tiene la Tierra", resaltó entusiasta.

Como es su costumbre, dijo ignorarlo casi todo del programa que interpretará esta noche en Pleyel, acompañada del pianista Ivan "Melon" Gonzales y del percusionista Fernando Favier.

"No suelo pensar mucho en esas cosas, me gusta hacer de todo, yo hago todo", recalcó Concha Buika, quien "no acostumbra" ni le gusta ensayar.

Siempre "llevas una excusa, la de este año es este disco, y es maravillosa porque pude enrolar a una de mis musas, que es la reina Chavela", subrayó al ser preguntada por "El último trago", grabado la pasada primavera con el pianista cubano Chucho Valdés y que salió al mercado este otoño.

Excepcional homenaje a la cantante mexicana que el pasado 17 de abril cumplió 90 años, a quien Concha Buika profesa enorme admiración y cariño y quien la considera a ella su "hija negra".

Desde su presentación el pasado agosto en el Festival de Peralada (Gerona), esta grabación que Concha Buika llevará en breve por América Latina, la condujo ya por múltiples ciudades de Europa y también de Estados Unidos, como Los Ángeles, Miami o Nueva York.

En este nuevo disco que pasea por el mundo revive "lo que vivió Chavela", que "son secretos compartidos por todos", manifestó.

"A todos nos cuesta hablar, pero todos estamos ahí; canto sus canciones y me doy cuenta de que estamos todos en ellas", resaltó Concha Buika, quien previno de que "el canto de Chavela duele, y duele cantarlo, y duele escucharlo desde nuestra propia herida".

Algo que "no se limita a un país o a otro", precisó.

A París "vengo con mucha 'contentura'. Claro, estando ahí arriba eres víctima del duende de la música", y entonces "no me puedo olvidar -explicó- de que la música nace en cada momento", del mismo modo que "no se puede mentir con la expresión que se tiene frente a un cuadro".

De ahí que en sus interpretaciones le ocurra "una cosa muy extraña" y le guste "robar las historias que todos traemos".

A los escritores también les pasa, de repente algo o alguien les chiva eso que van a escribir, "y a mi me pasa encima del escenario, me vienen frases, poemas", ideas, desde la tribu, añadió.

Por eso conviene "ir sin equipaje a los sitios", pues, "llegues donde llegues, siempre hay cosas con las que puedes trabajar", señaló esta diva de perfecta fusión musical, entre tradiciones ancestrales de Guinea Ecuatorial, flamenco gitano descubierto de niña en el barrio chino de Mallorca, jazz, soul, funk, copla y ahora rancheras mexicanas.

Dedicada "por entero" a su arte, "a lo que hace que más tarde o más temprano pueda estar con lo que me gusta, que es con mi hijo", Concha Buika recordó, no obstante, que su profesión, además de ser "un poco punki" y nada "relajante" ni tan brillante, es "más bien agotadora".

"Es complicado, sé que no paro de trabajar, gracias a Dios, pero es un trabajo que te lleva de un lado para otro, tienes poco tiempo en casa, con tu familia, para vivir", agregó esta creadora nata, que gusta "encerrarse a componer canciones, guiones, fotografías" y que tiene su propio estudio de grabación y también una "pequeña productora".

Fuente: http://www.adn.es

Dolorosa espuela (Crónica de su concierto en San Sebastian)

Dolorosa espuela
Tuvimos que esperar sentados en nuestros asientos 20 minutos sobre la hora inicialmente prevista, escuchando algunas toses de fondo y confiando en las defensas de nuestro sistema inmunitario frente a la 'gripe A', para poder gozar de la visita de Concha Buika al Kursaal. Una deferencia ante la cola que había en la ventanilla para cambiar los tickets invalidados ante los cambios que había sufrido la cita.
La espera perdió importancia en cuanto la artista pisó descalza la alfombra colocada a sus pies y se lanzó a interpretar el clásico Volver (con la frente marchita). Vestida con una negra falda larga y una blusa amarilla que dejaba al descubierto el tatuaje de su brazo izquierdo (mejor no hablamos del cinturón), la cantante guineana afincada en Mallorca se mostró expresiva y risueña hasta niveles olímpicos. Y cuando tocaba cantar para presentar sus canciones propias o El Último Trago, el reciente homenaje a Chavela Vargas, la sala enmudecía.
Tiene Buika una voz curiosa. Su tono denota cierta aspereza, como si algunas cuerdas vocales estuvieran raspadas. Pero a la hora de entonar frente al micrófono, lo que se supone va a ser una tara se convierte en una gozosa característica única.

Su canto viaja al son de los temas interpretados. Melodías repletas de energía, potencia, rabia, desazón, desamor y nostalgia. Las bases que siempre han marcado las grandes voces. Así, su quejío coplero acaba tomando aires flamencos cuando se eleva, mientras contrapuntea una música que fue más cubana que latina, más jazzera que estándar, con un trío traído directamente del malecón más famoso de Centroamérica.
«El último trago es la antesala del siguiente», afirmó la isleña en un pasaje de la noche. Nosotros nos tomaremos el concierto de ayer como el penúltimo que ha dado por nuestra tierra. Escuchando los aplausos que recibió en Donostia, la espera se va a hacer larga.

Fuente: http://www.diariovasco.com

12 nov. 2009

CONCIERTO DE BUIKA EN FRANCIA EL 13 DE NOVIEMBRE PRESENTANDO SU ÚLTIMO DISCO

NouvelObs.com en temps réelDrôle de phénomène. Née en 1972 à Palma de Majorque de parents venus de Guinée équatoriale, Concha Buika a grandi dans le Barrio Chino, le quartier pauvre de la ville, au contact des Gitans. Aux mélismes du flamenco et aux chants de ses parents, sa voix rauque mêle la soûl et le jazz, ses autres passions. Cette incarnation flamboyante de la «New Afro Spanish Génération» (titre de son premier album, en 2004) a retrouvé à La Havane Chucho Valdés, le Art Tatum cubain, pour reprendre quelques perles du répertoire de la géniale Chavela Vargas, légende mexicaine. Leur disque, «El Ultimo Trago», sort le 19, précédé de ce concert.

Le 13 non., Salle Pleyel; 01-42-56- 13-13.

Tickets: AQUÍ/HERE

(EN ESPAÑOL) Concha Buika en el Festival de Jazz de Barcelona (III)

Concha Buika (Palau de la Música, 5 de noviembre)
Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona

De las primeras notas de Oro santo-Mamita a las pausas dramáticas finales de la conocida Ojos verdes:

"Ojos verdes, verdes como


la albahaca.


Verdes como el trigo verde


y el verde, verde limón.


El pasado jueves 5 de noviembre, en el 41 Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona, Concha Buika ofreció una aplaudida actuación en un Palau de la Música lleno hasta la bandera. Con una mezcla de sabor gitano y blues, pocos cantantes, hombres o mujeres, veteranos o jóvenes, tienen los registros —desde un afligido susurro hasta un llanto poderoso— que Buika presentó en un espectáculo enfocado sobre todo en su último disco, con el pianista cubano Chucho Valdés, El último trago (Warner Music), en el que rinde homenaje a las rancheras de la mexicana Chavela Vargas. El arte de Vargas, que abrió nuevos caminos dando un giro femenino a las rancheras que habían sido territorio exclusivamente masculino, proporcionó el vehículo perfecto para el apasionado canto de Buika que ha añadido su propio estilo y las ha convertido en la desafiante exclamación de un llanto desgarrador. Con un timbre vocal que se ha relacionado con el de la americana Nina Simone, Buika, que durante a�os ejerció de doble de Tina Turner, es sorprendentemente intrépida, infundiendo a su voz atrevimiento y rebelión, llevándola en algunos momentos a sonar como un rugido, mientras disecciona íntimamente el amor perdido de las rancheras.

Hábilmente acompañada por el guitarrista y productor Javier Limón, por el pianista Ivan Melón Lewis, el bajista Dany Noel y el percusionista Fernando Favier, la cantante mallorquina mostraba una atractiva figura con su vestido negro y magenta y su amplia y cálida sonrisa mientras unía elementos mallorquines, africanos y gitanos en un todo único, deteniéndose casi al final para añadir varias florituras de baile flamenco.

En diversas entrevistas, Concha ha definido la música de Vargas como "un viaje hacia el dolor," y ha comentado que cantar su música debería "herir," de lo contrario quien la canta no está siendo sincero, y en el Palau ella lo demostró una y otra vez, especialmente en un trío de dúos con el pianista Lewis, que recorrió Las simples cosas, Las ciudades y El último trago. Con un poder y expresividad únicos, Buika es el tipo de cantante que tienes la sensación de que podría cantar lo que quisiera con elegancia y significado, haciéndolo, al mismo tiempo, claramente personal.

Fotografía: Ricard Cugat

Traducción castellana: Elena Almirall

BUIKA presenta su nuevo álbum "El Ultimo Trago", Viernes 04 Diciembre 2009 a las 20:30 hr SALA NEZAHUALCOYOTL Centro Cultural Universitario UNIC...

Concha Buika at the 2009 Barcelona Jazz Festival

Concha Buika

Barcelona Jazz Festival

Barcelona, Spain

November 5, 2009

From the opening notes of Oro santo-Mamita to the final dramatic pauses in the familiar Ojos verdes:

"Ojos verdes, verdes como


la albahaca.


Verdes como el trigo verde


y el verde, verde limón.


Concha Buika gave a bravura performance at a sold out Palau de la Música on Thursday night, November 5th as part of the 41st Voll-Damm Festival International de Jazz de Barcelona. With a Gypsy flair and a hint of the blues, few singers, male or female, old or young have the range—from an anguished whisper to a mighty cry—that Buika displayed in a show that focused largely on her new album with Cuban pianist Chucho Valdés, El último trago (Warner Music), which honors the rancheras once sung by the great Mexican singer Chavela Vargas. Vargas art, groundbreaking in the fact that she put a distinctly feminine spin on rancheras, and which until then had solely been the province of male singers, provide the perfect vehicle for Buika's impassioned singing who has added a Roma flair and made them as much a defiant exclamation as a heartbroken cry. In a vocal timbre that's often likened to American jazz/pop songstress Nina Simone, Buika, who has also spent time performing the songs of Tina Turner, is awesomely fearless, ferociously infusing her voice with sass and rebellion, driving it at times into a resounding roar, as she intimately dissected the lost love of the rancheras.

Ably accompanied by guitarist and producer Javier Limón, as well as pianist Iván Melón Lewis, bassist Dany Noel and percussionist Fernando Favier, the Majorcan torch singer, cut a striking figure in a long black and magenta dress with her wide and warm smile, as she wove Majorcan, African and gypsy elements into a unique whole, even stopping near the end to add several flamenco dance flourishes.

In interviews Buika has called Vargas' music, a "journey into pain" and that singing her music should "hurt" otherwise the singer is not being sincere, and at the amazing Palau she demonstrated this again and again, especially in a trio of duets with pianist Lewis, which covered Las simples cosas, Las ciudades and El último trago. A singer of rare power and expressiveness, Buika is the kind of world class who you get the feeling could sing anything she wanted with grace and meaning, and in process making it distinctly her own.

Concha Buika at All About Jazz.

Visit Concha Buika on the web.

11 nov. 2009

ALEJANDRO SANZ LE ENCANTARÍA HACER ALGUNA COLABORACIÓN CON CONCHA BUIKA

Alejandro Sanz durante la presentación. A sus 40 cumplidos, Alejandro Sanz, a quien le encantaría colaborar con Concha Buika o Estrella Morente, reconoce que su paraíso particular es "en el que estamos". "Para mí, mi pequeño paraíso son estas diez canciones", dijo, recordando que en su página web ha preguntado a sus fans por su paraíso y nadie lo ha conectado con el paraíso religioso. "Es, más bien, la familia y los amigos", afirmó muy "emocionado y confiado" con este nuevo álbum.

Fuente: http://www.farodevigo.es

9 nov. 2009

ENTREVISTA A BUIKA: "Si lo que necesitas es una historia maravillosa, fabrícala"


Tengo 37 años. Nací en Palma de Mallorca y vivo en Madrid. Estoy casada conmigo misma. Tengo un hijo de 10 años. Soy autodidacta. Vivo en un gran país que gracias al esfuerzo de los políticos ha dado un acelerón increíble. Creo en Dios, que es un acto de fe en el ser humano

Qué palabras lleva tatuadas en el brazo?

Los nombres de mis musas.

Bonana Sinqué.

Es la fundadora del matriarcado más grande de mi tribu, los boobe, de Guinea Ecuatorial, mi bisabuela. La única mujer que conozco que no tiene apellido de hombre. Se hizo sola.

¿Cómo es eso?

A su mamá se le morían todos los hijos y cuando ella nació era tan chiquitilla que no la quiso. La acogieron dos hermanos del padre y la alimentaron con la leche de las raíces de un árbol, el sinqué. A los tres años sus dos tíos murieron y ella quedó sola. Se alimentaba de casa en casa a cambio de algún trabajo. Vivió sola en el bosque hasta que murió, pero tuvo una hija, Kitailo, nadie sabe de quién. De ella nació un gran clan.

¿Qué le legó?

La confianza en la voz que nunca calla y que nunca se escucha: la voz interior, a través de la que nos comunicamos con nuestras células. Por eso tengo tanta fe en el arte, porque es como la sangre, somos una consecuencia, una melodía, no una asociación de notas, es una condena mágica y romántica.

Kitailo.

Mi abuela, ella me protege, he heredado su nombre. Tuvimos una unión muy hermosa a través del silencio. Ella no hablaba, ella cantaba y silbaba. Cuando quería que mi madre supiera algo y no se atrevía a decírselo, lo cantaba. Cuando ya no pudo cantar, cuando se estaba muriendo, silbaba.

¿A usted qué le hace bien?

Recordar que no soy una víctima.

Y su madre abandonó la tribu.

Una de las leyes de toda tribu es que cuando uno se va, no abandona, simplemente se va porque ha recibido muy buenas lecciones y eso le permite sobrevivir. La protección no es tener un piso bonito y dinero en el banco, la protección es la sensación de que estás haciendo lo correcto.

Su padre era un exiliado político.

Sí, un maestro que nunca supo aprender. Señalaba, corregía, exigía. Uno trata al mundo como se trata a sí mismo. No debemos ser correctos con los demás por ser educados, sino por ser sensibles, que no frágiles.

¿Qué pasó?

Él era fruto de sus miedos. De niña siempre creí que la cobardía nacía de los hombres. A mi papá se lo comieron sus sueños, confundió necesidades con caprichos.

¿Cometió un acto de cobardía?

Sí, el que presume de lo que no tiene es un gran cobarde. ¡Que fácil es decir cómo tienen que hacer los demás las cosas y que difícil hacerlas bien!

Se fue con otra.

Eso ocurre y no se debe juzgar; el problema es que se olvidó de que los hijos que dejaba atrás también eran suyos, los seis de mi madre más todos los que empezaron a aparecer, ja, ja. Pero no me siento culpable.

¿Culpable?

El victimismo es una cara de la culpabilidad. Eres víctima hasta que la edad, el estómago o la conciencia te obligan a crecer.

¿Cómo se sintió en el mundo blanco?

Iba a las audiciones con mis amigas y a mí ni me escuchaban. ¿Pero para quién no ha sido difícil? Siempre es difícil. Y ya va siendo hora de que dejemos de señalar.

¿A qué se refiere?

A lo que me toca. Dejemos eso de que los de las discográficas son unos chorizos, que no tenemos apoyo. Los cantantes debemos volver a dar la mano a los poetas; los bailarines, a bailar con músicos, a sentir la vibración de una nota subiéndoles por los pies.

Itobelê.

Mi mamá es una princesa escondida. Nos sacó adelante fregando escaleras y ahora va a la universidad. Nunca la vi llorar ni quejarse. Me enseñó a confiar, a tener fe.

Yoyo.

Mi hermana mayor. Nació con la capacidad de construir formas en el aire. La escultura monumental es algo muy complicado; estudió Bellas Artes, pero al final se rindió: "Si no dejáis que mi mundo viva aquí, me voy a vivir donde vive mi mundo", y se olvidó de la locura social y se fue a la suya.

...

Luego empezaron a experimentar con ella, una medicación, otra. Ese tipo de personas traen un mensaje para todos y no pueden quedárselo dentro, eso las destroza. Aun así, la vida le trajo dos criaturas.

Se ha casado consigo misma.

Me comprometí a quererme, cuidarme, honrarme y respetarme en la salud y en la enfermedad hasta el final.

¿A qué edad realizó ese compromiso?
Cuando perdí el miedo a mi padre y le hice entender que sus bofetones ya no me asustaban, aprendí a poner el cuerpo duro.

¿Y el padre de su hijo?

Es una persona maravillosa, estuvimos juntos ocho años. Separarnos fue la mejor manera de quedarnos juntos para siempre.

¿Qué es lo importante?

Estar en paz, abrir la boca sólo para decir lo que piensas realmente.

La música.

Si lo que necesitas es una historia maravillosa, fabrícala, píntala, cántala, cuéntala. Sólo me hacía falta irme al mundo que hay detrás de los párpados para descubrirme. Dejar de inventarme un personaje para que pudieran quererme. Y al hablarnos desde ahí descubrimos que, aunque no seamos iguales, somos lo mismo.

Fuente: http://www.lavanguardia.es

La cantante Concha Buika tiene angustia, desgarro y penita en la voz, y así lo demostró el sábado en el XXIX Cartagena Jazz Festival

Ritmo y coplas tatuadas La artista cantó en Cartagena algunas coplas tatuadas con su marca inconfundible, y vimos a la Buika salvaje, esa que convierte su cuerpo en un instrumento musical y saca el sonido de las vísceras



ÁNGEL H. SOPENA
Hiromi es una pianista japonesa con cara de niña buena, extremadamente expresiva en la interpretación. Se ve que disfruta con todo lo que hace. Su música no tiene problema para fluir entre múltiples y complejos compases. Ha asimilado las diferencias culturales y estilísticas absorbidas de una vida en permanente 'jet lag'. El efecto es una combinación de asombro y agotamiento ante una banda cuya sinergia prospera, cuyo sonido está inspirado por las explosivas e impulsivas habilidades y por las diferencias estilísticas entre ellos..

A Hiromi le gusta obsequiar con interpretaciones de alto voltaje. Su propuesta es algo inclasificable. Mezcla de Oscar Peterson, Ahmad Jamal, Carla Bley y King Crimson, con cierta tendencia al efectismo. Jazz fresco y aventurero tocado con el corazón, y una técnica pianística sencillamente desbordante de la que extrae gran cantidad de recursos.
Nada produce una sacudida más fuerte que su versión de 'Caravan': desarmante, descabellada y a toda velocidad, suena más como el producto de una colaboración entre Frank Zappa y Jeff Beck que a Ellington. Le quedó rockerizada, pasando también por un tono arábico de pulso cabalgante y un modélico jazz latino.
La interacción con el guitarrista dio sus frutos en una hermosa revisión de 'My favourite thing', pero también en un añejo tema de pop nipón, 'Sukiyaki'. La joven pianista sabe acomodarse a las sutilezas de la música, exponiendo a veces su lado más romántico, y a veces revolcándose en la digitación efusiva y errática del jazz fusión. Es como si buscara en ese eclecticismo la particularidad de un estilo nada sencillo.
Pero vale decir que el cuarteto de Hiromi, muy compenetrado, es pura electricidad, y el elemento sorpresa siempre se presenta cuando menos se le espera. Hiromi se dejó el cuerpo y el alma en su piano y sus teclados, y en el bis salió sola y tocó en un vibrante solo de piano: 'I Got rhythm', la pieza de 'Un americano en París', de George & Ira Gershwin, que trajo a la mente al legendario Art Tatum. Esta chica lo tiene todo. Sensibilidad, virtuosismo, precisión, retazos de los pianistas más grandes... y el ritmo.

Gitana de Guinea
Concha Buika -"gitana de Guinea sin bata de cola", tal y como la describió Joaquín Sabina- tiene angustia en la voz, desgarro y penita. Tras un preludio del piano y el cajón, apareció en el escenario descalza y elegantemente vestida de negro para iniciar su concierto, interpretando con su particular estilo 'Volver'.

Buika editó un personal homenaje a Chavela Vargas ('Él último trago'), con el piano de Chucho Valdés. Faltó la colaboración de éste, pero su sustituto, el joven pianista Ivan Melón Lewis, mantuvo el tipo dirigiendo el trío de músicos cubanos.
Dicen que es la cara femenina de El Cigala, pero a Buika le sobra paño y resto. Dio una pequeña muestra de por qué, sin proponérselo, se ha convertido en una de las voces que abandera la nueva copla, explosión de sentimiento que vaga entre la felicidad, la melancolía y la nostalgia.
Buika es mucho más que la intérprete de flamenco que recrea dolor y pasión con una voz desgarrada y penetrante.

Es una artista plena, una cantante que rompe con estereotipos; se hunde en sus emociones, emergiendo de ellas con una increíble voz, para revelar su alma en coplas tradicionales y fusiones de flamenco, jazz, rumba y ritmos afro-cubanos, en conmovedoras letras de amor y desamor con el desconsuelo tatuado y su voz desgarrada e intensa, algo cascada...

Cantó algunas coplas tatuadas con su marca inconfundible y vimos a la Buika salvaje, esa que convierte su cuerpo en un instrumento musical y saca el sonido de las vísceras. Esa que aúlla a la luna como una loba para calmar el dolor del desamor, que canta con el dolor de su pecho. Para ello eligió mayormente temas del repertorio de Chavela, haciendo eje en composiciones de José Alfredo Jiménez ('Las ciudades', 'El último trago', 'Un mundo raro'...), algunos clásicos 'argentinos' del repertorio de Chavela ('Canción de las simples cosas', 'Somos'), el soberbio 'Luz de luna' o 'El andariego' de Álvaro Carrillo. Volvió con su himno 'Jodida pero contenta', y se despidió estremeciendo con 'Ojos verdes' por bulerías y a capella.

Chavela es agreste, rudimentaria, áspera y pura. Buika maneja una interpretación más sofisticada, sin que esto signifique un juicio de valor. Las dos pertenecen a una estirpe de cantantes que ya no existen. Derrochando calculada espontaneidad y ocurrentes presentaciones hasta el sonrojo, recordaba a La Lupe cantando boleros o las rancheras revanchistas de Paquita la del Barrio. La Buika es una excelente cantante, pero este hecho no es garantía para decir cosas sensatas.

Fuente: http://www.laopiniondemurcia.es

Un video de Buika en el Jazz de festival de Cartagena interpretando LUZ DE LUNA


8 nov. 2009

Concha Buika rindió sentido tributo a Chavela Vargas en un Palau de la Música repleto

Buika, el jueves en el Palau.
Buika, el jueves en el Palau.
LUIS TROQUEL
BARCELONA

Puede parecer una misión imposible. Si homenajear a un intérprete sin imitarlo ya es complicado, el caso de Chavela Vargas riza el rizo, pues su repertorio es también muy famoso por muchas otras voces. En este sentido, el último disco de Concha Buika, El último trago, coincide con otras damas de la canción que este mismo año han rendido tributo a la música latinoamericana (Pasión Vega, Luz, Sole Giménez), pero, como acostumbra, esta mallorquina de sangre guineana no se parece a nadie. Ni siquiera a Chavela.
Con todas las entradas vendidas días antes y famosos de esos que marcan carácter de acontecimiento (Pep Guardiola, David Trueba, etcétera), el pasado jueves lo presentó en un Palau de la Música rendido a sus pies desde el arranque. Y es que no pudo empezar mejor: a solas con su desgarro y Javier Limón –como invitado no anunciado previamente– acompañándola a la guitarra. Fue como un bis por un anticipado.

MARIACHIS POR LATIN JAZZ/ Ya sin Limón (que volvería al final para unirse a todo el grupo), demostró que su inclusión en el 41° Festival Internacional de Jazz de Barcelona está plenamente justificada. En cuanto a sonido, El Último Trago es su disco más latinjazzístico y lo presentó como tal: respaldada solo por piano, contrabajo y percusión. Ella lo definió entre risas como «una africana y unos cubanos cantando mariachis». Su sentido del humor en las presentaciones fue como un bálsamo, ya que si en algo recuerda a su adorada Chavela Vargas es en la capacidad para cantar calando hasta los huesos, de romperte el alma con su voz.
Cantó y habló con el público a corazón abierto. Soltó la rienda desde el primer momento y al final, literalmente, se desbocó. Llevó el Se nos rompió el amor de Rocío Jurado a terrenos más propios de María Jiménez (con quien comparte histrionismo atormentado) y regaló otra pieza que aún no ha grabado escrita por ella misma en mallorquín de pura cepa. Y cuando parecía que no había más bises volvió con su himno Jodida pero contenta, y salió de nuevo para resarcirnos de lo desatendida que tuvo su vena coplera casi todo el concierto: estremeciendo hasta las baldosas con un Ojos Verdes a capella sin perder el compás de bulerías.

Fuente: http://www.elperiodico.com

7 nov. 2009

«Cantar me saca de mis mundos oscuros y mis insomnios» BUIKA HOY EN CARTAGENA (MURCIA)