22 oct. 2009

Buika bebe con Chavela «El último trago» (ABC.es)

Buika bebe con Chavela «El último trago»
Ríe mucho Concha Buika; ríe incluso cuando piensa en el plan de trabajo que tiene por delante, con una exhaustiva promoción y una serie de conciertos de presentación que le van a llevar, en apenas dos semanas, a Santiago, Zaragoza, Madrid, Barcelona, Cartagena y San Sebastián. Tiene motivos para reir la artista, porque su disco de homenaje a Chavela, «El último trago» (Warner) -producido por Javier Limón, su particular Pigmalión, y promovido por Pedro Almodóvar- es un acariciador trabajo que ha recibido ya el respaldo de, entre otros, los críticos del «Times» londinense y del siempre exigente «New York Times». Se grabó en Cuba, y Buika contó con una pareja de lujo: el pianista Chucho Valdés -«el maestro», le llama-, que no puede estar junto a ella en esta gira. «Costó arrancar la grabación -recuerda Buika-, pero cuando empezamos fue una grabación mágica, con una energía que no terminaba de fluir nunca. Tardamos sólo once horas en grabar el disco».

Chavela ha sido siempre un referente artístico para Concha Buika. Al grabar este disco, dice sin embargo, se ha abierto la puerta «a una habitación, a una sala a la que no quería entrar por varias razones. Cantarle a Chavela me ha hecho reabrir capítulos de mi vida en los cuales me sentía víctima, y resulta que ni yo era tan víctima ni el culpable era tan culpable».
Con Chavela, añade, tiene en común «la falta de miedo a vivir, a hacerlo bajo nuestras propias reglas; somos conscientes de que si recibimos un garrotazo en la cabeza seguiremos con el pecho bien abierto. Ella descubrió muy pronto que era buena persona... Con una gran mala leche, tremendo carácter, pero muy buena persona. Y eso tiene que latir. También nos une la falta de miedo a contar lo que sentimos, lo que vivimos, lo que somos, lo que soñamos, lo que nos gusta, lo que no...»


Se define como una «buscadora de placeres, y tengo un olfato impresionante; soy una gran rastreadora de placeres». La música es un placer, quizás el mayor, que le hace crecer. «Casi todo lo que he crecido yo en esta vida ha sido gracias a escuchar mi música, a confiar en ella y a creer en la música de los demás con fe».


Envuelta en los últimos años un creciente éxito, es lógico pensar que se haya multiplicado el número de amigos de Concha Buika. «Eso está muy bien. Estoy muy cansada de escuchar todos esos tópicos tan absurdos: «No son amigos de verdad, cuando desaparece el éxito se marchan»... Y no. ¿Qué tontería es esa? Amigo es todo aquel que durante equis tiempo quiera compartir este momento contigo; es todo aquel que te mira y no te insulta, sino que te escucha y te habla. Da igual si lo ves todos los fines de semana o una vez en la vida».


Gracias a este disco, añade Concha Buika, ha dejado de tenerle miedo a la soledad; «hay más soledad entre las malas compañías que en el silencio de un cuarto carente de cacofónicos gemidos».

No hay comentarios: