14 jul. 2009

BuIka Una velada exótica y audaz (Crónica del concierto de Buika el 9 de julio en Miami)

Especial/El Nuevo Herald

La cantante resalta la hermosa conexión entre la estética del flamenco con el blues y el tango, con el son, el bolero y la canción trovada.

Las músicas son porosas. Tanto más si se habla de músicas de raíz, que nunca pierden su esencia al abrirse y compartir códigos con otras expresiones. Lo saben de sobra quienes ponen una generosa dosis de imaginación, buen gusto y no poca audacia para permitir que los géneros se contaminen.

Esa visión la trajo consigo Concha Buika cuando se presentó en concierto el jueves 9 en el Gusman Center for the Performing Arts, en el downtown de Miami. Fue una velada luminosa que permitió disfrutar la hermosa (y a veces poco apreciada) conexión que tiene la estética del flamenco con el blues y el tango, con el son, el bolero y la canción trovada. Todo expresado en un lenguaje que para Buika ha de hablar siempre y sobre todo al corazón, a sus tribulaciones, a sus caprichos, a su lógica particular.

Porque ya se sabe que todos nos hemos enamorado: una, dos, tres, tantas veces como ha sido imposible no hacerlo... Y se sabe además que el amor atonta, magulla, azota y hiere. Pero uno reincide siempre porque el amor también redime, alimenta, da soplos de vida y nos deja al otro lado de las cosas por las cuales vale la pena seguir creyendo. Y a Buika, claro, se le antoja que todo lo que el amor es y no es está hecho para tomar asiento en las narraciones de coplas desgarradoras (La falsa moneda), tangos cortavenas (Volver), un blues sabio (Ay de mi primavera).

Esta bendita mujer es una fuerza de la naturaleza que trata a la palabra como carne de pecado y placer. ¿Acaso no son una y la misma cosa? Por eso sus canciones arrebatan la piel, sacuden con fuerza y mueven a sonreír con lágrimas en los ojos. Invitan además a gritarle ¡guapa!, ¡negra hermosa! Y uno se lo goza todo al decirlo, pero que quede claro que la Buika se lo goza más. Basta verla achinar los ojos de tanta alegría y sacudirse de encima la timidez, esa actitud de modosita, para decir cosas con picardía intencionada: ``Esta va para aquellos que mienten siempre, para que sigan haciéndolo bien, porque a veces es mejor una mentira piadosa que una noche de soledad''.

Musicalmente, la mujer encarna también una arrebatadora audacia. Cuando se presentó hace dos años en el Teatro Manuel Artime, en un concierto producido también por la organización The Rhythm Foundation, Buika trajo una banda de músicos interesados en el cruce de acentos: bulerías con blues y swing, coplas con sones caribeños que llegaron de Africa para regresar con otros temperamentos. Era una banda, sobre todo, con espíritu jazzístico que la invitaba salirse de la comodidad del flamenco.

Pero el jueves, Buika se presentó solamente con su pianista, el cubano Iván ''Melón'' González Lewis, uno de esos músicos con una insólita riqueza armónica, que lo mismo pone lo justo y necesario para acentuar un verso soltado en susurro, que se mueve a crear un sonido catedralicio, ofreciendo acentos por bulería o soleá, pero también arpegios que van del blues a la sonatina. Fue un diálogo de cómplices incapaces de ahorrarse sorpresas ni dejar de quererse mucho.

En otras manos, en otra voz, un concierto así tiene el potencial de cansar, de incomodar por la falta de variedad. Pero Buika hace que los gestos, las miradas, las historias que cuenta se conviertan en música y dramaturgia. Es una mujer, además, que hace cierto aquello de que los artistas también son fans; de ahí que le dedicara un tema a Gloria Estefan (Volverás), o juntara una nana africana con un clásico de Rocío Jurado (Se nos rompió el amor).

En realidad, los buenos artistas nos libran de prejuicios, nos transforman, nos someten a sus leyes. Es cierto que Buika --nacida en Palma de Mallorca de una familia de Guinea Ecuatorial-- puede ser tomada como un exotismo.

Pero esta mujer es exótica no por el color de su piel ni su mestizaje cultural sino por la simple visión de su ingenio.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com

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