13 sept. 2008

ENTREVISTA PREVIA A SU GRAN NOMINACION DE LOS GRAMMYS LATINOS COMO MEJOR ALBUM DEL AÑO 2008 (hay queda eso)

.
David Dorantes [La Vibra de Houston] Copyright 2008 La Vibra (chron.com)

“Mi mama (lo dice así sin acento) me dijo: ‘Oye, tú que cantas, ahí hay un bar en el que pagan por cantar blues’. Le dije a mi mama: ‘Si pagan por cantar, yo canto lo que sea (...) me subí al escenario y ya nunca más me pude bajar”, dice Concha Buika, su verdadero nombre, desde la Ciudad de México.

“Casi todos en mi familia cantamos siempre en casa, pero nunca tenemos en cuenta pensar en el dinero. El canto estaba conmigo desde antes que naciera; mi canto me estaba esperando a mí. Yo estudiaba bajo y batería, pero cantar ante un público lo hice hasta aquel día”, aclara Buika entre risas al recordar la historia.

Image and video hosting by TinyPic

Pese a que Buika es una española de ascendencia africana que canta en una mezcla musical de diferentes continentes, el tema de la fusión entre culturas y nacionalidades que hay en ella no es algo de lo que le apasione hablar.

“No entiendo cuando me dicen que los seres humanos somos de culturas distintas. Cuando tu pareja te hiere ¿acaso no te duele igual que a mí que soy de otro lugar? Nuestra cultura es nuestro sentir y nuestro aprender a vivir. Somos todos lo mismo. Dejemos de separarnos tanto que nos vamos a volver locos ¡Puñ…!”, exclama con voz enérgica, para pasar la página hacia otro tema.

En su nuevo disco Buika interpreta 11 temas que, fiel a su estilo ecléctico, van de la copla tradicional española (La falsa moneda) hasta rancheras (Volver, volver) pero pasados por el tamiz de la fusión entre el flamenco, jazz, blues y bolero.

El disco fue producido por el guitarrista español Javier Limón quien, entre muchos otros, fue el productor del disco Lágrimas negras del cantante español de flamenco Diego El Cigala y el pianista cubano Dionisio Emilio Bebo Valdés.

“Grabé Volver, volver por varias razones. Necesito con fuerza que escuchéis que somos (españoles y mexicanos) pueblos hermanos. Adoro México desde África. Yo no puedo cantar rancheras (como los mexicanos), es evidente, pero es que es tan bonito eso de ir a un pueblo y decirle que desde África se os escucha y se os quiere”, explica Buika con la misma voz emocionada que parece no abandonarla.

Pero ¿por qué esa canción y no cualquier otra ranchera mexicana?

“Las canciones te escogen, no soy responsable de ser tan débil a ellas. En mi caso fue por la experiencia de haberlo vivido (...) yo no canto mentiras, sólo canto lo que siento y lo que he sentido. Lo que sé que es cierto o por lo menos lo que a mí me parece cierto”, ahonda, ahora con una voz ronca y apagada, apenas audible.

Suena extraño escuchar a Buika afirmar que solamente canta verdades cuando en su disco una de las palabras más recurrentes es precisamente la de “mentira”. Tan frecuente que incluso es el título de una canción, (Miénteme bien autoría de Buika), un tema de entrega y decepción amorosa.

“Todo en la vida está sustentado sobre las mentiras y sobre verdades que en realidad son mentiras. Es evidente que vivimos en un mundo que se ha formado y se rige detrás de la mentira, en lugar de la verdad. La mentira es algo con lo que el ser humano se ha hecho a sí mismo, desafortunadamente”, explica con pesadumbre en la voz.

¿Entonces la música y las canciones también están montadas sobre mentiras?

“¡No, no! El arte es la única religión legítima que existe para la redención y la supervivencia del ser humano. De hecho todas las religiones se apoyan en el arte para poder sobrevivir”, asegura la española con voz firme e intensa, que sube de volumen cuando un tema la apasiona.

En la portada del disco Niña de fuego Buika aparece desnuda, dando la espalda al espectador, con el brazo izquierdo cayéndole lánguido sobre un muslo para cubrirse discretamente el pecho mientras su rostro se gira levemente cubierto por su melena de pelo negro encendido.

“No me he desnudado, simplemente no me vestí. Es muy distinto el mensaje de una persona que viene a hablarte y se desnuda que el de una persona que viene a hablarte sin vestirse. Quien se desnuda tiene la necesidad de enseñar su cuerpo, quien no se viste tiene la necesidad de que no le disfraces”, reflexiona Buika, otra vez con la voz suave y casi apagada.

Hablando de mensajes, otra palabra recurrente en las canciones de su nuevo álbum es fuego ya que, además de estar en el tema que da título al disco, aparece en otras dos canciones.

“El fuego es muy importante para mí. Es la posibilidad de calor, de vida, de todo. ¡El fuego, el sol, la luz! El fuego es el auténtico Dios. Venga de donde venga, el fuego produce luz”, dice la cantante ya con franco alborozo en la voz.

Sin embargo, matiza, ese fuego no tiene valor si no hay quién reciba su calor. Y en ese sentido hace una rápida conexión con la música.

“La música, en realidad, es un contenedor vacío. Toma forma hasta en el momento mismo en que entra en ti. Tú lo llenas con tus recuerdos, con tus historias, con todo tú. La música no significa nada si nadie la oye, igual que los atajos se esconden si nadie los camina”, finaliza la artista.

No hay comentarios: