18 sept. 2008

ENTREVISTA A POCOS DIAS DE SU ESPERADA ACTUACIÓN EN BUENOS AIRES (ARGENTINA)


¿Qué significa ese título de ‘Niña de fuego’?

Es un título que se conecta mucho con la sensación que tengo sobre lo que somos todas las mujeres que nos atrevemos a vivir: unas niñas de fuego más que mujeres intentando no morir en el intento de ser mujeres.

Pensé que se debía a que deseas volver a ser niña...

Que te puedo decir de eso... Pues tal vez sí porque me he hartado de ser mujer. Tengo 36 años. Y yo, tía, en eso de ser mujer paso hasta no ver en mí lo que veo hoy en mi madre. A mí que me dejen ser niña otra vez. El ser mujer en esta sociedad es algo aburrido, porque tienes que ser la mejor en todo. Como madre, como hija, como amiga, como trabajadora, como tal, como pascual. Y encima de todo, tienes que estar monísima, siempre feliz, sin deprimirte. Y si lo haces, tienes que hacerlo con glamour y swing. Es todo un rollo, tía. A mí que me dejen ser niña, porque uno se la pasa muy bien.

Me llamó la atención la carátula del disco donde apareces desnuda. ¿Por qué desnuda?

¡Hija! Que yo no estoy desnuda, simplemente no me vestí. Y nunca me desnudaría para una carátula. Dios no me dio cuerpo para eso. Yo no quiero deprimir a la gente, yo quiero animar.

Entonces, ¿por qué decidiste ‘salir sin ropa’ en la portada de este disco?

Simplemente, porque después de escuchar los temas de las canciones sentí que no era una producción como para salir vestida.

Hay tristeza y desamor en algunos de los temas de este disco. ¿Qué pasa hoy en la vida de Buika?

Pues mucho amor. Como siempre. Amor a chorros y a unas dimensiones titánicas. Y quiero hacerte una pequeña aclaración. En la canción donde habla de desamor no hay nada de tristeza. Hay rabia, ira, melancolía, pero con la añoranza del amor hacia ti misma que se da en el desamor.

O sea que, ¿estás hoy en una situación de desamor?

No. Eso ya pasó y dio pie para este disco con el que me saqué todos esos puñales de adentro y descubrí que el desamor no es ninguna tragedia sino una solución. Es el primer paso para volver a quererte a ti misma y arreglar todo.

¿Cuánto te tomó hacer la nueva producción?

En vivirla dos años, y en contarla un par de meses.

En dos de los temas hablas de mentiras ¿De qué mentiras?

De ninguna en específico. Sólo hablo de las mentiras en general. Del engañarse a uno mismo a través de los demás y permitir que los demás se engañen a sí mismos a través de uno. De dejar que las demás personas fabriquen y destruyan sus propios fantasmas por el mal concepto que se tiene sobre el amor.

En este disco incluyes dos rancheras de tu autoría. ¿Por qué música ranchera?

Bueno, porque es un género que da para comunicar lo que se siente, y con mucho ruido.

Mezclas el jazz, el flamenco, la rumba gitana y ritmos movidos en tus melodías. ¿En qué género musical te clasificas?

Creo que pertenezco a los momentos que vivo militando en bandos contrarios. Y muy orgullosa de ello. Pero, como en la música, uno no está en bandos contrarios: la mezcla de ritmos y sonidos simplemente se debe a los diferentes lugares a los que pertenecemos.

¿Te consideras más poeta que cantante o compositora?

No. Me considero simplemente una persona libre en las artes y todo tipo de conceptos. Y no me importan las críticas porque no busco los paraísos. Uno no puede ir por el mundo intentando hacer no más cosas bonitas. Los paraísos son para los desarraigados y yo no me siento desarraigada en ningún lugar, en ningún sitio.

Te han titulado como una de las revelaciones de la copla y la música española. ¿Cómo te sientes?

Me halaga, porque sé que lo hacen con una intención bonita para hacerme sentir bien, así que lo recibo con gusto y placer.

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